• lunes, 23 de octubre de 2017.

Jean-Baptiste Fuzier y la Comisión Científica. Una contribución inédita a la arqueología de Veracruz

Eric Taladoire, Annick J.E. Daneeels

El manuscrito del doctor Fuzier –con 551 dibujos y acuarelas acompañados por diez páginas de comentarios y notas sobre piezas principalmente de la Isla de Sacrificios, de la Huasteca y de Veracruz– es parte de las contribuciones olvidadas de la llamada Comisión Científica que merecen salir a la luz pública para evaluar las aportaciones a nuestro conocimiento del pasado prehispánico en México.

 

Durante la Intervención francesa en México, el gobierno de Napoleón III estableció una Comisión Científica compuesta por investigadores franceses y mexicanos, y por varios corresponsales, muchos de ellos oficiales y médicos del ejército. El emperador francés buscaba, de esta manera, imitar la Comisión enviada a Egipto por Napoleón I, que había logrado éxitos de fama internacional. Cinco años de estudios permitieron la recopilación de numerosos datos, tanto en arqueología como en muchos otros campos de investigación. Resalta, en especial, la importancia de los trabajos sobre las enfermedades tropicales realizados por los médicos militares, entre ellos el doctor Jean-Baptiste Fuzier. El fracaso de la guerra de Intervención provocó, durante varios años, una ruptura de relaciones entre Francia y México. La caída del segundo imperio francés, al poco tiempo, ocasionó cambios drásticos que impidieron en particular la publicación de numerosos trabajos, los cuales quedaron dispersos y olvidados en archivos y bibliotecas. Esto fue suficiente para ignorar muchos de los descubrimientos, tanto de los miembros mexicanos como de los franceses que colaboraron con la Comisión Científica. Por supuesto, los tres volúmenes publicados han suscitado diversos ensayos. Pero aún están por estudiarse muchos otros documentos. Para citar sólo algunos ejemplos, son todavía muy escasas las referencias al trabajo de Ramón Almaraz (1865), que excavó en Teotihuacan, a pesar de que su exploración proporcionó el primer documento de pintura mural conocido para el sitio. Los dibujos de Mehedin también han pasado inadvertidos por más de un siglo, no obstante su alta calidad. Sólo recientemente se comprobó que, entre ellos, figuraban dibujos muy precisos de la pirámide de Xochicalco, como lo ha mencionado Leonardo López Luján (2002). Los expedientes que se conservan en la biblioteca de la Secretaría de Defensa nunca han sido inventariados debidamente, aunque resultaría fácil verificar que contienen muchos datos sobre la arqueología de México.

 

Fuzier y su obra

 

El manuscrito del doctor Fuzier forma parte de esas contribuciones olvidadas, que merecen salir a la luz pública para evaluar sus aportaciones y aprovechar los aspectos que podrían enriquecer nuestro conocimiento del pasado prehispánico en México. El nombre oficial del manuscrito es: La colección de dibujos de objetos materiales, hechos o reunidos en México de 1862 a 1867 por el Doctor Fuzier, ex Médico jefe del hospital militar francés de la Vera-Cruz. Cuenta con 63 folios que contienen un total de 551 dibujos y acuarelas, acompañados por diez páginas de comentarios y notas sobre cada una de las piezas ilustradas. Entre ellas se encuentran 21 fotos de tipo antropométrico y dibujos de fósiles. Desgraciadamente, el documento está incompleto, pues faltan aproximadamente siete folios de su parte final, que contenían 26 ilustraciones referentes a las ciencias naturales. Aunque el número total de dibujos es de 551, la cantidad de piezas ilustradas corresponde tan sólo a 378. Eso se justifica por el trabajo sistemático de Fuzier, quien en muchos casos proporciona vistas distintas de la misma pieza. Por ejemplo, numerosas figurillas se encuentran representadas de frente y de perfil. En otras ocasiones, el autor ilustra piezas separadas, e incluye un dibujo en el que figuran los objetos en conjunto. Eso es especialmente válido para las piezas que él mismo excavó en la Isla de Sacrificios. La parte más voluminosa del manuscrito está dedicada a las colecciones de la Huasteca y de Veracruz, lo que equivale a 32 folios. Los otros 23 representan piezas procedentes del Occidente, del Centro de México, y de Oaxaca, Chiapas y Campeche.

 

Taladoire, Eric , Annick J.E. Daneeels, “Jean-Baptiste Fuzier y la Comisión Científica. Una contribución inédita a la arqueología de Veracruz”, Arqueología Mexicana núm. 98, pp. 78-83.

 

 Eric Taladoire. Profesor de arqueología prehispánica en la Universidad de Paris 1, Panthéon-Sorbonne, y miembro de la UMR 8096, Arqueología de las Américas. Ha trabajado en varias partes de la República, principalmente en el área maya (Toniná, Balamkú, Río Bec). Ha sido director del CEMCA y ha publicado libros sobre sus excavaciones en México. Se especializa en el estudio de los juegos de pelota mesoamericanos.

• Annick J.E. Daneels. Doctora en arqueología por la Universidad de Gante, Bélgica, y en antropología por la UNAM. Investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM. Directora del proyecto “Exploraciones en el Centro de Veracruz” desde 1981. Se especializa en la organización sociopolítica y económica del periodo Clásico.

 

 

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