• miércoles, 22 de noviembre de 2017

Jícaras y guajes

En algunas partes de México se llama calabazo a la especie Lagenaria siceraria, de la cual se obtienen los acocotes y los bules; a estos últimos se les llama en otros países calabazo del peregrino. Lagenaria siceraria es un arbusto y no un árbol como las otras especies de donde se obtienen los guajes, e incluso pertenece a la familia Cucurbitaceae, su fruto sólo es comestible cuando es inmaduro, ya que cuando madura su pulpa es escasa. En otros países se llama árbol de las calabazas a Crescentia cujete, pero no es una calabaza comestible.

 

Los guajes

En algunas regiones de México aún se usan tres especies de árboles (Leucaena esculenta, Crescentia alata y Crescentia cujete) y una de arbusto (Lagenaria siceraria) para hacer utensilios. En el México central se llama comúnmente guaje a los frutos de esas cuatro especies de vegetales.

En varios lugares del México rural aún hay artefactos empleados en la vida cotidiana que se hacen con los guajes. Con el guaje se hacen jícaras, cucharas, pipetas, coladores, etc. En algunos lugares del Norte de México se han encontrado artefactos arqueológicos similares a nuestras cucharas hechas con guaje; en excavaciones en el México central se han localizado jícaras con restos de maque, una técnica que se usó –y aún se emplea– para decoración de estos recipientes.

Las jícaras se obtienen de la parte de abajo del guaje. Algunos ejemplares del fruto son globulares en la parte baja, en la intermedia tienen una “cintura” y terminan en una parte alargada semiglobular; comúnmente a estos guajes se le corta, como ya se dijo, la parte de abajo y se obtiene así una vasija que puede sostenerse fácilmente entre la palma de la mano y los dedos. La jícara se usaba en tiempos prehispánicos como vaso, y por los contextos en que se le ha localizado –templos, pintura mural, códices, etc.– puede afirmarse que las jícaras decoradas se usaban en rituales efectuados en espacios sagrados. Con base en la amplia iconografía en la que aparece este objeto, puede afirmarse que su uso era generalizado y no restringido a ámbitos particulares.

 

Las jícaras

En México, la palabra jícara, que es un nahuatlismo y viene de xicalli, es utilizada en el sentido de vaso o recipiente. En tiempos prehispánicos, la jícara fue usada también como medida; en los códices se ven jícaras con polvo de oro o de pigmentos junto con los numerales que designan la cantidad que debería ser entregada como tributo al imperio mexica. Como medida la jícara se usó hasta tiempos coloniales.

En algunas partes de México, las jícaras y algunos guajes eran decorados estupendamente con la técnica del maque; hoy en día se pueden ver algunas de esas jícaras en los estados de Michoacán y Oaxaca, entre otros.

Tomado de Enrique Vela, Arqueología Mexicana, Especial 36, La calabaza, el tomate y el frijol, Catálogo.

Si desea adquirir un ejemplar