La observación celeste en el pensamiento prehispánico

Jesús Galindo Trejo

La arqueoastronomía hace posible que un astrónomo habituado a mirar el cielo, y un arqueólogo, el suelo, pueden encontrar sus miradas y dirigirlas en una misma dirección, para entablar un diálogo fructífero, encaminado a explicar los temas relacionados con la observación del cielo en épocas remotas.

 

Desde tiempos ancestrales el hombre ha dirigido su mirada al cielo para entrar en contacto con un ámbito sujeto no a la voluntad humana, sino más bien a fuerzas sólo atribuibles a los dioses. Gracias a la perspicacia del observador antiguo, en poco tiempo, junto a la veneración de aquellas deidades inalcanzables personificadas en los cuerpos celestes, se generó el conocimiento que podía explicar el conocimiento del firmamento.

La regularidad en el movimiento aparente de los astros permitió el desarrollo de uno de los elementos culturales más importantes en toda civilización: el calendario. Esto representa una manera evolucionada de observación celeste, como el que hace posible hacer corresponder los periodos de los astros con los de la sociedad y así organizar toda actividad civil y religiosa. En Mesoamérica este proceso se inició seguramente desde la remota época olmeca y prevaleció hasta la conquista española e incluso después.

 

¿Qué es la arqueoastronomía?

El papel de la astronomía en las sociedades mesoamericanas ha sido tema de estudios de numerosos investigadores en las últimas tres décadas, no sólo en las regiones mesoamericanas sino en general en todo el mundo. Desde los monumentos megalíticos en Europa hasta las pirámides en Egipto estamos frente al mismo impulso humano, el cual, no obstante las diferencias en tiempo y lugar, se manifiestan también en toda Mesoamérica. Se trata de demostrar que el cielo, fuente de sabiduría e incluso de poder, favorece a las obras humanas de quienes reconocen en él a los dioses, los que verterán grandes beneficios sobre la tierra. El estudio multidisciplinario dirigido a esclarecer el papel de la astronomía en las sociedades antiguas es lo que llamamos arqueoastronomía. En este esfuerzo mancomunado, el método cuantitativo de la astronomía se une con el conocimiento de las ciencias humanísticas como la arqueología, la etnohistoria, la etnografía, la lingüística, la epigrafía, la historia del arte, etc. Ciertamente el campo de estudio de la arqueoastronomía comprende cualquier manifestación cultural tangible, como una estela o una estructura arquitectónica, o intangible, como la cosmovisión. Partimos del hecho de que en las sociedades antiguas no todo tuvo que ver con la astronomía; sin embargo, tuvo la suficiente importancia para dejar su huella en algunos vestigios culturales que aún podemos admirar; tras esa huella, muchas veces codificada y casi difuminada, nos dirigimos con el enfoque arqueoastronómico. Considerando que la observación del cielo ha sido una práctica tan antigua como el hombre mismo, la propuesta arqueoastronómica son duda puede aportar información novedosa, que coadyuve a resolver una gran variedad de incógnitas relacionas con la cosmovisión, el calendario, la representación artística de posibles eventos celestes, etc.

En sentido figurado, la arqueoastronomía hace posible que un astrónomo, habituado a mirar sólo el cielo y un arqueólogo sólo el suelo, puedan encontrar sus miradas y dirigirlas en una misma dirección, para entablar un diálogo fructífero, encaminado a resolver las problemáticas surgidas en el intento de describir la observación celeste en épocas remotas.

Resulta notable la gran cantidad de vestigios culturales mesoamericanos que muestran alguna relación con conceptos astronómicos: códices, estelas, cerámica, pintura mural, etc.

Es fácil reconocer representaciones de objetos celestes; sin embargo, no siempre se puede planear una explicación inmediata sobre su vinculación con el cielo real. Es necesario efectuar en cada caso un cuidadoso análisis y recurrir a las disciplinas auxiliares de la arqueastronomía.

 

Jesús Galindo Trejo. Licenciado en física y matemáticas por el IPN y doctor en astrofísica por la Ruhr Universitat Bochum de Alemania. Investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM. Ha realizado investigación arqueoastronómica en varios sitios arqueológicos.

 

Galindo Trejo, Jesús, “La observación celeste en el pensamiento prehispánico”, Arqueología Mexicana núm. 47, pp. 29-35.

 

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