San Lorenzo, Veracruz

Ann Cyphers

Considerado el primer gran centro de la cultura olmeca del Golfo
de México, el sitio de San Lorenzo, al sur de Veracruz, sigue arrojando evidencias del arte y la arquitectura monumental de esa sociedad, la más desarrollada de Mesoamérica durante el Preclásico. Aquí se describen cinco magníficas esculturas halladas en 1995, gracias a las excavaciones hechas en el taller de reciclaje de los artesanos olmecas.

 

Hace más de 3 000 años los olmecas vivieron al sur  del actual estado de Veracruz, en la cuenca baja del río Coatzacoalcos, región que en aquella época debió ser un verdadero paraíso dotado de agua, agradable clima y gran variedad de recursos. Estas condiciones tan favorables permitieron el desarrollo de la primera gran civilización de Mesoamérica, cuyo primer gran centro fue el sitio arqueológico de San Lorenzo, ubicado en el municipio de Texistepec, Veracruz.


El Proyecto Arqueológico San Lorenzo Tenochtitlán (1990-1996) ha buscado aclarar, mediante sus investigaciones, algunos aspectos de la cultura olmeca en la Costa del Golfo. San Lorenzo surgió antes del año 1500 a.C., y durante varios siglos creció rápidamente gracias a su posición estratégica respecto a las rutas de comunicación fluvial. Su grado de desarrollo lo demuestra el hallazgo de las evidencias más antiguas de arte y arquitectura monumental, siendo, sin duda. el pueblo con mayor complejidad de toda Mesoamérica durante el Preclásico Inferior.

Hasta la fecha, el Proyecto Arqueológico San Lorenzo Tenochtitlán ha localizado más de 40 monumentos olmecas. En mayo de 1994 descubrió la décima cabeza colosal del sitio, y en 1995 encontró cinco esculturas nuevas, que se agregan al corpus de la escultura olmeca. En seguida se describirán estas sorprendentes piezas, acompañadas por una breve interpretación de su significado.

 

El Monstruo de la Tierra

Por lo general, en las esculturas de seres fantásticos se distinguen claramente rasgos de felinos, de reptiles serpentinos o de otros animales; sin embargo, otras representan seres tan imaginarios que es difícil reconocer en ellas atributos de algún animal. Éste es el caso del Monstruo de la Tierra, invariablemente representado por una cara con una enorme boca, nariz ancha y chata, y ojos ovalados. El Monstruo de la Tierra está asociado con los remotos orígenes de los olmecas en las cuevas o el inframundo.

La escultura del Monstruo de la Tierra recién descubierta en San Lorenzo posee estas características, pero con ligeras variaciones: ojos en forma de media luna, nariz ancha y chata, gran boca con dos hileras de dientes, barba y orejeras trapezoidales. El Monstruo de la Tierra, por su asociación con la gobernatura y los mitos de origen, fue utilizado por los olmecas como un símbolo que legitimaba a sus gobernantes a través de su descendencia divina.

 

La columna antropomorfa

Este monumento fue realizado reutilizando una columna de aproximadamente un metro de altura donde se representa a un ser humano cuyos rasgos fueron borrados intencionalmente, ya que el rostro presenta mutilación. Debido a la posición de los brazos y de las piernas, podría representar a un bebé que lleva un pectoral rectangular con un hundimiento central.

 

Ann Cyphers. Arqueóloga. Investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM.

 

Cyphers, Ann, “San Lorenzo, Veracruz”, Arqueología Mexicana 19, pp. 62-65.

 

Texto completo en la edición impresa. Si desea adquirir un ejemplar:

http://raices.com.mx/tienda/revistas-los-tarascos-AM019