• viernes, 10 de agosto de 2018

Templo de Tezcatlipoca a través de las perspectivas histórica y arqueológica

En la Historia de las Indias de Nueva España e islas de tierra firme fray Diego Durán describe el complejo dedicado a Tezcatlipoca como: “no menos galano y torreado y almenado que el de Huitzilopochtli; edificado con tanta curiosidad de efigies, tallas y revocados; que aplacía cualquier vista”. Además, comenta que su templo era alto y de gran espacio, con 80 gradas para subir por él; en la cima se encontraba su aposento, el cual estaba adornado con bellas mantas “de diversos colores y labores, todas ellas llenas de plumas”. Sobre la figura del dios se encontraban diversos adornos de plumas, divisas y armas también decoradas con plumas y piedras preciosas.

A partir de los hallazgos en el Museo de Arte de la SHCP, Ciudad de México,  y del levantamiento topográfico digital coordinado por el arqueólogo Leonardo López Luján se ha podido inferir que la pirámide de Tezcatlipoca medía unos 44 m de norte a sur y 28 m de este a oeste, con una escalinata de 18 m de ancho. También se ha estimado que la altura del basamento era de poco más de 20 m sin contar el templo y las almenas que lo coronaban, con los cuales habría alcanzado los 30m. 

​Tomado de Leonardo López Luján, “Ruinas sobre ruinas: de los aposentos de Tezcatlipoca a las aulas de la Universidad”, en Fundación Herdez, una restauración ejemplar, Fundación Herdez, México, 2015, pp. 21-39.