• sábado, 24 de febrero de 2018

El Bajorrelieve de Xoc, en el Museo Nacional de Antropología

Por más de tres mil años, la figura labrada de un hombre olmeca permaneció a la vista en la pared de una montaña; ahí, en el ejido Xoc, en Ocosingo, Chiapas, la registró el arqueólogo Enrique Juan Palacios hacia 1928 y permaneció in situ hasta fines de los años 60, cuando fue cercenada para sacarla del país. Tras más de 45 años, este bajorrelieve ha sido devuelto a México y estará presente un mes en el Museo Nacional de Antropología, para que los visitantes reconozcan a través de este mudo testigo, las repercusiones del tráfico ilícito de bienes culturales.

 En el vestíbulo del recinto, al levantar la vista, el visitante se enfrenta con el reverso de una obra maestra: una faz mutilada en cuatro partes a punta de cincel y sierra, apuntalada ahora con un arnés metálico.

 La importancia de este monumento prehispánico radica, entre otros aspectos, en que constituye el primer bien repatriado a México desde Francia, sin mediación judicial.

 La escultura se volvió famosa en diferentes momentos. El primero en publicar una fotografía de la misma fue Wolfgang Cordan, en 1959. Catorce años después, la arqueóloga Susanna Ekholm hizo un primer estudio del Bajorrelieve de Xoc, pero al regresar a la selva lacandona para afinar algunos detalles de su investigación, se percató que había sido víctima del expolio, probablemente entre el lapso 1968-1972.

 El Bajorrelieve de Xoc se encontró en París, Francia, en  2014. Al parecer estaba en manos de un coleccionista particular, quien la tenía empotrada en un muro. Cuando la persona murió, sus hijos decidieron  venderla a una casa de subastas, la cual se dio cuenta de que era una pieza robada y que difícilmente la iban a poder vender, entonces contactó a la Asociación de Amigos de México en Francia.

 Las gestiones del INAH y de las autoridades diplomáticas de México, y la colaboración de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), permitieron su regreso en  diciembre de 2015.

 Esta escultura de más de 2 metros, es una obra maestra del arte olmeca. Presenta una figura humana de pie con un turbante, ataviada con una suntuosa indumentaria, su brazo izquierdo está doblado sobre el pecho sosteniendo un objeto muy elaborado. Su rostro está representado con una placa bucal de la que salen colmillos; la “U” en la ceja, y la “X” en la banda basal del tocado, conocida como cruz de San Andrés, son símbolos olmecas comunes.

 Fue en Francia donde se llevó a cabo la consolidación y restauración del bajorrelieve, el cual además de la mutilación de la roca caliza, presentaba deterioros significativos en su parte inferior y en una sección del tocado. Especialistas del Museo Nacional de Antropología, fueron quienes diseñaron el arnés que lo soporta para que pueda admirarse como un todo.

El Bajorrelieve de Xoc, es posible que por su localización original a la orilla de un asentamiento, sirviera como delimitador espacial del mismo, o quizás marcara un acceso al sitio.

 

Dirección de Medios de Comunicación (INAH)