Ahora estamos más que habituados a ver al Zócalo como un espacio monumental, y lo es en esencia por sus dimensiones y porque, salvo por el asta bandera, carece de cualquier otro elemento que no sea la gran plancha de concreto que le sirve de piso.
La Plaza Mayor de la época colonial cambia su nombre al de Plaza de la Constitución en 1813, cuando en ella se jura la Constitución de Cádiz, que regía en España desde 1812.