Retrato de Sor Juana Inés de la Cruz en el Castillo de Chapultepec
Salvador Rueda Smithers
En uno de los deliciosos textos que explicaban su afición por novelar la historia, Umberto Eco afirmó que “el lenguaje puede hablar tanto de las cosas desaparecidas como de las inexistentes”. Se refería entonces al abigarrado mundo imaginario medieval, cargado de teologías, supersticiones y leyendas, pero también de arquitecturas de geometría exacta y esculturas espléndidas, de manuscritos que eran lecciones bíblicas apocalípticas o traducciones árabes de los antiguos sabios griegos inventores de la duda, de manufacturas que se desdoblaban en tesoros y sus cargas simbólicas.
24-07-2026






