Durante las primeras décadas del siglo XIX una gran cantidad de artistas y viajeros europeos se sintieron atraídos a los monumentos antiguos, entre ellos destaca el alemán Carl Nebel o Carlos Nebel, quien residió en México de 1829 a 1834. Nebel fue arquitecto, diseñador y pintor, su obra se enmarca en la corriente del Romanticismo, un movimiento que tuvo su esplendor en Francia.