Lo barrios en Teotihuacan

Linda R. Manzanilla

Uno de los componentes principales de la vida teotihuacana fue la existencia de los barrios, en los cuales confluían contingentes sociales de diverso origen en un centro ritual y administrativo para disponer de una mano de obra frecuentemente multiétnica. Se ha propuesto la existencia de cerca de 22 barrios en Teotihuacan, distribuidos en cuatro distritos. Los barrios de un grupo étnico particular se ubicaban en la periferia; son los “barrios étnicos”: los oaxaqueños en el sector oeste, los veracruzanos del Barrio de los Comerciantes al este, y un pequeño grupo de michoacanos en la Estructura 19 al oeste. Sin embargo, otros se encontraban dentro de la urbe. Un ejemplo de éstos es Teopancazco, en la parte sureste de Teotihuacan, donde se estableció una población de carácter multiétnico con mano de obra especializada, organizada en torno a una nobleza intermedia que administraba y dirigía el barrio y que portaba emblemas y atavíos característicos, relacionados con el océano.

Cada barrio debió tener un centro de coordinación, como vemos en Teopancazco (centro de coordinación del cual hicimos otra “anatomía”); cada barrio representó una unidad social dinámica y casi semiautónoma, con actividades económicas, alianzas con sitios ubicados en algún corredor particular, y elementos simbólicos (atavíos, tocados, festividades, emblemas) que los distinguían de otros barrios.

Eran también unidades competitivas, administradas por nobles de rango medio; el aspecto competitivo y “empresarial” distingue a la elite intermedia de la austera elite gobernante.

Los centros de coordinación de un barrio pueden ser de dos tipos: por un lado, están las plazas de tres templos distribuidas en toda la ciudad; por el otro están centros de barrio (como Teopancazco) que tienen una enorme plaza ritual en el centro, flanqueada por un gran templo generalmente ubicado al oriente; una alineación de cocinas-almacenes para alimentar a la mano de obra dependiente; un sector artesanal muy especializado (para la confección de trajes y tocados de la elite intermedia que administraba el barrio); probables sectores administrativo, médico y residencial (este último, para la familia del administrador); y un gran espacio abierto al oriente, en el que se llevaban a cabo actividades de tianguis, posiblemente otras de carácter sucio (como el teñido de telas o la recolección de coprolitos), y también festividades comunales.

Teopancazco puede ser el centro de coordinación de un barrio multiétnico del distrito sureste de Teotihuacan, que albergaba un grupo corporativo complejo, de carácter multiétnico, con una fuerte articulación económica, social y simbólica. Sirve de ejemplo para proponer que los barrios de Teotihuacan podrían ser unidades sociales semiautónomas competitivas, en las que los nobles de rango medio que los administraban fraguaban sus alianzas con sitios distribuidos en corredores hacia alguna región de Mesoamérica, de donde se importaban bienes y mano de obra. Se enriquecían y presumían los bienes que concentraban.

Linda Rosa Manzanilla Naim. Arqueóloga, maestra en ciencias antropológicas y doctora del tercer ciclo en egiptología. Investigadora en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, miembro de El Colegio Nacional e investigadora nacional emérita del Sistema Nacional de Investigadores.