El mural de Tepantitla en Teotihuacan ¿una representación espiritual o terrenal?

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En el diario La Jornada del día 11 de mayo de 2026, firmado por el corresponsal Javier Salinas Cesáreo, seguido el 23 del mismo mes por otra nota en ese diario y por un anuncio del Boletín del INAH (número 200) del 15 del mismo mes, aparecen partes de la entrevista que se hizo al arqueólogo Jaime Delgado Rubio, en la que se habla de una nueva interpretación del mural de Tepantitla (Matos, p. 81).

En nuestro número 200 Eduardo Matos Moctezuma pone sobre la mesa la relevancia de revisar los conceptos para aclarar las ideas sobre estas nuevas interpretaciones.

El caso que nos ocupa nos remonta al momento del hallazgo y la interpretación que hizo Alfonso Caso sobre el mural: en pocas palabras, consideró que se trataba de la representación del Tlalocan, lugar habitado por deidades de la lluvia, Tláloc, y sus ayudantes, los tlaloque, considerado como un lugar de constante verano a los que iban aquellos que morían en relación con el agua (Matos, p. 84).

En el caso de la nueva interpretación se sostiene que el mural es la representación de la fiesta de la abundancia que representa un medio ideológico y de gestión de la diversidad étnica de la ciudad que siglos después los mexicas la retomaron dándole el nombre de la veintena del etzalcualiztli.

Esta veintena se ha abordado en otros números de la revista, por ejemplo, en nuestro especial 59 Vela menciona:

En su conjunto, las fiestas celebradas en etzalcualiztli estaban dirigidas a la celebración de la abundancia. En ellas se retribuía a Tláloc –quien representaba el aspecto masculino de la Tierra y era el patrono de las lluvias– por los beneficios que había traído y a la vez se le suplicaba para que hiciera lo propio en los meses por venir. Como además Tláloc era el patrono de los sacerdotes, en etzalcualiztli éstos no sólo eran los sacrificantes principales sino que participaban en otros ritos, como ayunos y penitencias, con un papel protagónico. Además de a Tláloc, Chalchiuhtlicue y los tlaloque, se hacían algunas ceremonias en honor a Quetzalcóatl y Xólotl.

Ahora bien, Matos invita a reflexionar sobre la relevancia de tomar cuidado y llevar con cautela interpretaciones de estos murales teotihuacanos elaborados entre los siglos VI y VII, con escenas de festividades mexicas asociadas a los siglos XV y XVI.

Te dejamos también el documental del arqueólogo Jaime Delgado Rubio.

Este texto se basó en el artículo de Eduardo Matos Moctezuma, "El mural de Tepantitla en Teotihuacan", Arqueología Mexicana, núm. 200, pp. 82-27.