• 20-oct-2020

Códice Valeriano

Xavier Noguez

Códice Valeriano

A pesar de que la pictografía no muestra una dirección de lectura visible y tampoco es claro su lugar de procedencia, se puede identificar, a grandes rasgos, su contenido. Según parece, se trata de una pintura que se anexó a un escrito en caracteres latinos relacionado con un pleito de tierras, asunto que ocupa la sección central superior. Su temporalidad está registrada en tiempo relativo mediante ocho círculos azules (xíhuitl) que se colocaron al lado derecho de la glosa, correspondiendo al mismo número de años. El catálogo de la vestimenta es particularmente variado. Aparecen tilmas con decoraciones tradicionales, sombreros europeos y una xiuhuitzolli (diadema de turquesa) como parte del nombre de uno de los personajes (primero en la fila de la derecha). Las dos mujeres que participan en el litigio de tierras son de linaje noble (cihuapipiltin). Se muestran tanto asientos indígenas de respaldo (tepotzoicpalli) como sillas europeas de tijera. Los dos personajes que parecen desempeñar un papel preponderante se encuentran casi en el centro de la lámina.

Llama la atención el pintado al lado izquierdo, que aparece con un tocado de temíllotl, especie de columna de cabello que se sujeta por medio de un quetzalpiloni, según Mateos Higuera. El individuo colocado al lado derecho es el único cuya vestimenta, de corte hispano, se pintó de color azul; usa un sombrero; va calzado y se coloca en una silla de tijera. Además, señala con su dedo índice hacia la parte superior. Es probable que se trate de una autoridad española, aunque en su glifo onomástico encontramos el chalchíhuitl.

Las medidas del terreno en disputa se han registrado a través de los signos nativos de unidades (círculos), manos (cémmatl) y banderas (pantli o pámitl). También se adicionó a este conjunto un glifo de calli o tecpan, al lado izquierdo del terreno. La breve glosa colocada en la sección superior izquierda nos proporciona información adicional que, según Oudijk, parece referirse al conflicto entre dos parejas sobre posesión de tierras. Según este autor, el cabildo del pueblo, los diez individuos sentados en la fila al lado derecho y que continúa en la parte inferior, no pudieron resolver el caso y, por lo tanto, un juez de residencia, su asistente y su escribano han sido convocados para dirimir el asunto. Los nombres de estos personajes fueron don Pedro Valeriano, Miguel Paulino y Antonio Barcelona. Finalmente, el único punto de referencia geográfico fue registrado en la parte superior: un camino con pisadas humanas y herraduras, y que se limita a través de una línea negra. Quedan todavía asuntos importantes por resolver en esta interesante pintura, como es el caso de las líneas de color morado que vinculan a algunos de los personajes. Asimismo, dar a conocer este ejemplo nos ayudará a entender mejor los mecanismos que se desarrollaron para el registro, particularmente de nombres propios, mediante una iconografía indo-hispana.

Xavier Noguez. Profesor-investigador de El Colegio Mexiquense, dedicado al estudio y publicación de códices coloniales del centro de México

 

Noguez, Xavier, “Códice Valeriano”, Arqueología Mexicana, núm. 156, pp. 14-15.

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