Diversidad íctica de México

Alfredo Gallardo Torres et al.

Este extraordinario patrimonio natural, resultado directo de su privilegiada ubicación geográfica, coloca a México entre los países con mayor diversidad íctica del planeta. Situado entre las regiones tropical y subtropical, y bordeado por los océanos Pacífico y Atlántico, el país cuenta con una extensa línea costera de unos 15 000 km, a lo largo de la cual se desarrollan ambientes como arrecifes y lagunas costeras. Asimismo, la compleja geología de México genera una notable diversidad geomorfológica, con paisajes que incluyen volcanes, sierras montañosas y vastas mesetas, sin olvidar los paisajes kársticos de la península de Yucatán con sus característicos cenotes.

Esta variedad de ambientes alberga entre el 10 y el 12% de todas las especies de plantas y animales conocidas, a pesar de que la parte emergida del país representa sólo el 1.5% de la superficie terrestre global. Los peces, surgidos hace unos 500 millones de años, constituyen el grupo de vertebrados más antiguo y diverso del planeta. Hay más de 37 000 especies registradas y este número continúa creciendo, ya que sólo el año pasado se identificaron 407 nuevas especies.

Los peces comprenden tres grupos de organismos diferentes que comparten algunas características en común, como ser organismos acuáticos de sangre fría, respirar a través de branquias y poseer generalmente aletas.

Entre los peces, el grupo más primitivo son los agnatos, que incluye a los peces bruja y las lampreas, que se caracterizan por carecer de mandíbulas, no presentar aletas pareadas y tener piel mucosa y lisa, sin escamas.

El siguiente grupo es el de los condrictios, que incluye a los tiburones y rayas, así como a las quimeras. Se caracterizan por poseer esqueletos cartilaginosos, usualmente presentan la piel cubierta por pequeñas escamas, llamadas dentículos dérmicos, poseen de 5 a 7 aberturas branquiales, carecen de vejiga natatoria, y las aletas son, generalmente, rígidas.

Finalmente, el grupo más numeroso es el de los osteíctios, que presentan un esqueleto óseo, piel usualmente cubierta de escamas, una sola abertura branquial u opérculo, cuentan con una vejiga gaseosa y aletas pareadas. Este grupo incluye a especies como los atunes, róbalos, carpas, etc.

Alfredo Gallardo Torres. Ictiólogo y curador de la Colección Ictiológica Regional de Referencia, del Laboratorio de Biología de la Conservación de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Maribel Badillo Alemán. Técnica académica del Laboratorio de Biología de la Conservación de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Curadora de la Colección de otolitos de peces del Golfo de México y Mar Caribe.
Daniel Arceo Carranza. Doctor en ciencias marinas por el Cinvestav Mérida. Profesor de la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación Sisal de la Facultad de Ciencias, UNAM.
Xavier Chiappa Carrara. Profesor de tiempo completo y responsable académico del Laboratorio de Biología de la Conservación de la Facultad de Ciencias, UNAM.

Para leer más...
Espinosa Pérez, H.S., “Biodiversidad de peces en México”, Revista Mexicana de Biodiversidad (Suppl. 85), 2014, S450-S459.
Fricke, R., M.A. Reséndiz López y A.S. Oseguera Rodríguez, Fishes and Lampreys of Mexico. An annotated checklist, Conabio, México, 2024.
García Bedoya, D., et al., “Freshwater’s Fish Species Richness Patterns for Mexico”, World Journal of Environmental Biosciences, 9 (1), 2020, pp. 44-48.
Torres Orozco, B.R., y M.A. Pérez-Hernández, “Riqueza y regionalización de los peces de México”, Ciencia, 60 (3), julio-septiembre de 2009, pp. 44-53.

Tomado de Alfredo Gallardo Torres et al., “Diversidad íctica de México”, Arqueología Mexicana, núm. 196, pp. 36-42.