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Explora el índice del número. El mundo acuático es fundamental para la vida: regulador climático, productor de oxígeno y alimento. En México, país megadiverso, concentra diversidad biológica y cultural, peces actuales y fósiles, regiones y tradiciones como Chakganá, el Pescador.
Discurso pronunciado por Raúl Barrera Rodríguez al recibir el Premio Lux et Veritas
En el Códice Florentino se menciona que el acuitlachtli es considerado “el corazón de la laguna” y que habitaba cerca de Santa Cruz Quauhcalco, donde había un manantial que surtía de agua al pueblo de Santiago Tlatelolco.
Casi cincuenta años de excavaciones arqueológicas en el recinto sagrado de Tenochtitlan han dado nuevas luces sobre el papel fundamental que jugó la fauna en la vida religiosa de los mexicas. Proliferan allí sus imágenes escultóricas asociadas siempre a la arquitectura y sus restos biológicos como componentes esenciales de las ofrendas dedicadas a los dioses.
El mundo acuático se valora por sus efectos en la regulación del clima, la biodiversidad, la seguridad alimentaria, la generación de energía y el sustento de millones de personas a través de la pesca y el turismo. Ese mundo complejo, diverso en lo natural y lo cultural, fue lo que nos motivó a convocar a una serie de especialistas para que nos mostraran una visión caleidoscópica del mundo acuático.
México alberga cerca del 10% de las especies de peces conocidas, riqueza que no sólo sustenta una importante industria pesquera con más de 300 000 empleos generados, sino que además garantiza el equilibrio de los ecosistemas acuáticos mediante la regulación de los ciclos de nutrientes y las cadenas alimentarias.
El registro fósil de peces en México es extenso, comprende desde el Paleozoico hasta el Pleistoceno.
Por medio de la ictioarqueología, el estudio de huesos de peces, los arqueólogos revelan cómo los antiguos mayas yucatecos aprovecharon y comprendieron la riqueza pesquera de su entorno. Esta disciplina emergente no sólo nos permite conocer el pasado, sino que también aporta claves para la conservación de los ecosistemas acuáticos para el presente y el futuro.
Recientemente, en Palenque, excavaciones en el Palacio nos han permitido recuperar abundantes restos óseos de peces, cuyo estudio puede aportarnos una mejor comprensión de su uso en el pasado, pero también para la conservación de los recursos pesqueros en la actualidad.
En los cerros y costas que rodean las bahías de Acapulco, los antiguos habitantes grabaron en piedra símbolos relacionados con su cosmovisión. Estos petrograbados, ubicados en laderas, miradores naturales y zonas próximas al mar, reflejan la estrecha relación entre el paisaje y las prácticas culturales prehispánicas. La mayoría se asocia con antiguos asentamientos hoy desaparecidos.
En la danza ritual de los Voladores de la Sierra de Papantla existía un personaje enigmático y poco documentado en las investigaciones sobre el Totonacapan: el Pescador, llamado Chakganá en la variante de la lengua totonaca costasierra.
En Michoacán, con numerosos lagos que albergan especies tanto endémicas como similares a las de otros cuerpos de agua del Eje Neovolcánico, existen pueblos donde la pesca es una actividad cotidiana que se sostiene en saberes, prácticas, normatividades y tecnologías de una cultura que también...













