Dos Patas de Ave, gobernante olmeca

Ann Cyphers

Cuando en los tocados de las cabezas colosales olmecas se muestran garras solas y estilizadas, por ejemplo en la Cabeza Colosal 8 de San Lorenzo, Veracruz, sin la representación de la pata, entonces no es posible definir con precisión el animal al que hacen referencia. La importancia de identificar la pata del animal en la iconografía es esencial para interpretar qué animal está representado. Un excelente ejemplo es el gran trono 14 de San Lorenzo, que muestra en bajorrelieve un importante personaje en vista lateral, posible sucesor al trono, que lleva al menos una pata de ave en su tocado.

He interpretado la Cabeza Colosal 5 de San Lorenzo, Veracruz, como la representación del gobernante llamado Dos Patas de Ave, quien construyó una impresionante residencia, el Palacio Rojo, e incorporó emblemas de ave en su diseño para honrar a sus ancestros. Estas observaciones no implican que los felinos, en representación completa, parcial y abstracta, no existan en el arte olmeca. En la costa del Golfo las representaciones felinas realistas son más abundantes en San Lorenzo que en La Venta y Tres Zapotes, pero el lugar que verdaderamente sobresale por la cantidad de felinos en el arte es Chalcatzingo, Morelos, el cual fue un centro regional del Altiplano Central mexicano que mantuvo interacciones con la costa del Golfo y con muchos otros vecinos contemporáneos.

 

Ann Cyphers. Doctora en historia por la UNAM. Investigadora en el Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM. Especialista en el periodo Preclásico (Formativo) y, en particular, en la civilización olmeca.

Cyphers, Ann, “Expresiones de poder”, Arqueología Mexicana, Edición especial, núm. 94, pp. 24-35.