El murciélago en el Popol Vuh

Manuel Hermann Lejarazu

En uno de los pasajes más conocidos del Popol Vuh, los hermanos Junajpú e Xbalanké se introdujeron en la región de Xibalbá, nombre con el que conoce al inframundo k’iche’, para pasar por diferentes pruebas que les fueron impuestas por los dioses de la muerte que habitaban en aquel lugar. Uno de los sitios de tormento o castigo, según este manuscrito, era la Zotzi-ha, la Casa de los Murciélagos, en la que revoloteaban y chillaban innumerables murciélagos encerrados que no podían salir.

De acuerdo con el Popol Vuh, los señores de Xibalbá metieron en esta casa a Junajpú e Xbalanké, donde se encontraban los kama-sotz, murciélagos-muerte, que eran grandes animales que mataban a todo aquel que llegaba frente a ellos:

Estaban en su interior (los hermanos), solamente en sus cerbatanas durmieron, no fueron mordidos por los que estaban en la casa… Durante la noche, pues, los murciélagos hacían ruido: ‘Kilitz’, ‘Kilitz’, decían durante la noche. Se detuvieron un poco, ya no se movían los murciélagos; ahí estaba agachado uno (de los hermanos) en el extremo de la cerbatana. Dijo, pues, Xbalanké: ‘Junajpú, ¿ves cuánto falta para el amanecer?’, ‘¿Cuánto falta? Lo voy a ver’, dijo. Así, pues, quería mirar fuera, a través de la boca de la cerbatana quería ver el amanecer. Así, pues, entonces fue cortada su cabeza por el murciélago-muerte, decapitado estaba ahí el tronco de su cuerpo de Junajpú. ‘¿Cómo fue? ¿Ya amaneció?’ Dijo Xbalanké. No se movía Junajpú. ‘¿Qué fue? ¿No se ha ido Junajpú? ¿Qué hiciste?’ No se movía, solamente emitía sonidos por la garganta. Así, pues, sintió pena Xbalanké: ‘¡Pobres de nosotros! Ya nos hemos entregado a la vergüenza’. Dijo, pues. Ahí, pues, fueron a colgar su cabeza sobre la cancha del juego de pelota, solamente fue la decisión de Jun Kame, Wuqub Kame. Se alegraron todos los de Xibalbá por la cabeza de Junajpú (Popol Vuh, 2013, pp. 112-113).

Popol Vuh. Herramientas para una lectura crítica del texto K’iche’, traducción al español, notas gramaticales y vocabulario de Michela E. Craveri, IIF, UNAM, México, 2013.

Tomado de Manuel Hermann Lejarazu, “El señor de las cuevas. Imaginería y simbolismo del murciélago”, Arqueología Mexicana, no. 197, pp. 16-17.