• 27-feb-2020

Glifos enigmáticos de la escritura maya. El logograma T514, YEJ, “filo”

Guillermo Bernal Romero

Durante varias décadas, este misterioso glifo ha intrigado a los especialistas en el desciframiento de la escritura maya. Y, aunque han habido varios intentos de decodificación, los resultados han sido poco convincentes. Este trabajo ofrece una nueva propuesta de desciframiento.

 

El glifo T514 es muy importante, ya que se presenta en numerosos textos que relatan eventos bélicos, como capturas de prisioneros, entradas militares a ciudades y otros sucesos marciales. De manera eventual, es parte integrante de nombres de recintos funerarios (como la tumba de Pakal) y de edificios relacionados con la guerra, entre otros contextos. Aunque no es muy frecuente, también se encuentra en textos no bélicos, tales como dedicaciones de templos. Sin embargo, por razones de espacio, éstos no serán abordados en el presente artículo.

En su forma más explícita, T514 está antecedido por el fonograma ye- y complementado por el fonograma final -je (fig. 2b). Después de analizar los patrones de ocurrencia de esos fonogramas, el autor ha concluido que son complementos fonéticos del glifo T514, portador del valor logográfico YEJ (fig. 2c), En diversas lenguas mayas pero sobre todo en las ch’olanas, yej significa “filo”, “punta”, “cosa aguzada” o “afilada” (el vocablo yej, “filo”, deriva de ej, “diente”).

Un soporte adicional de la lectura YEJ, “filo”, se encuentra en el aspecto gráfico de T514, que es la representación esquemática de un diente de jaguar, concretamente del molar superior o “diente carnicero superior” de ese felino (aunque de hecho los premolares tienen la misma forma) (fig. 3a). La representación de un jaguar en el Dintel 3 de Tikal permite apreciar que el diseño de T514 reproduce la forma de esas piezas dentales. Cabe señalar que los logogramas mayas suelen representar, de modo convencional, un objeto relacionado con el término que quieren expresar. En este sentido, resulta comprensible que los escribas mayas eligiesen el cortante “diente carnicero” del jaguar para representar el logograma YEJ. 

YEJ siempre está asociado con otro logograma, TE’, “lanza”. La conjunción de ambos forma la expresión, yej te’, “lanza afilada” (fig. 2d).

Además de la forma “íntegra” ye-YEJ-je-TE’, existieron otras versiones alternativas para escribir yej te’ (figura 4): ye-YEJ-TE’, YEJ-je-TE’, YEJ-TE’, y la versión fonética ye-je-TE’. También existe la forma abreviada o subdeletreada ye-TE’, que puede transcribirse con seguridad como ye[j] te’. En algunas inscripciones de Yaxchilán existe una forma fonética especial: ye-he-TE’, yeh te’, que sustituye a la consonante /j/  por la consonante /h/. A pesar de ello, por su inserción en relatos bélicos, es un hecho que la expresión yeh te’ también significó “lanza afilada”. Fue empleada por los gobernantes de Yaxchilán durante casi toda su historia, pero al final de ella adoptaron la forma general yej te’, escribiéndola mediante la realización glífica ye-je-TE’.

La te’ o lanza de madera fue el arma preferida de los gobernantes mayas del periodo Clásico, importancia reflejada en las numerosas representaciones de jerarcas que la portan y en la variedad de títulos guerreros que la aluden (fig. 5): b’aah te’, “Lanza Principal”; ka[j]lo’m te’, “Quebrador de Lanzas”; yajaw te’, “Vasallo de la Lanza”, y una variante excepcional de este último, yajaw yej te’, “Vasallo de la Lanza Afilada”.

 

Connotaciones narrativas de la expresión “lanza afilada”

La expresión yej te’ generalmente se presenta en inscripciones que refieren conflictos armados. En la mayoría de los casos se ubica después del registro de la acción bélica  y antes del autor o autores de esa acción. En estos contextos, además de aludir al arma emblemática del gobernante victorioso, tuvo la función de remarcar la naturaleza bélica de esos eventos, adquiriendo la connotación general de “acción guerrera”. Esta función es semejante a la que tuvo la expresión to’ok’-pakal, “el pedernal y el escudo” que, además de aludir a las armas emblemáticas de un gobernante, tuvo el significado genérico de “ejército”.

La inscripción del Monumento 178 de Toniná (fig. 6) permite ilustrar esas connotaciones. La inscripción relata que el 4 de octubre de 692: “hubo guerra contra el pedernal y el escudo (el ejército) de Aj Pit-ziil (K’inich Kan B’ahlam), gobernante de Palenque, y fue capturado el señor K’awiil Mo’; esta fue la lanza afilada (la acción guerrera) de K’inich B’aaknal Chaahk, sagrado gobernante de Toniná”. La escena del monumento muestra al señor K’awiil Mo’, de rodillas y maniatado. Este prisionero era un eminente jefe guerrero (yajaw k’ahk’) que estaba bajo las órdenes de K’inich Kan B’ahlam.

El término yej te’ refería al arma del jerarca, pero también definía metafóricamente cualquier acción militar. Es por esta razón que se asocia con distintos acontecimientos bélicos: capturas de prisioneros, invasiones militares a ciudades y otros sucesos marciales. En el curso de este trabajo apreciaremos que también tuvo significaciones sagradas.

La expresión yej te’ usualmente se presenta en textos breves. En la orejera de jade de Tortuguero se registra un conflicto que encauzó el gobernante local B’ahlam Ajaw: “en el día 10 k’an 17 yax hubo guerra contra los de Hux Te’ K’uh; esta fue la lanza afilada (la acción guerrera) del señor B’ahlam Ajaw”.

 

Dioses y gobernantes guerreros

En Palenque, la Escalera Jeroglífica de la Casa C registra que en 7 chuwen 4 ch’e’en (09.11.06.16.11, 7 de agosto de 659) fue capturado el señor Nu’n U Jol Chaahk, gobernante de Santa Elena, Tabasco, en compañía de Ahiin Chan Ahk, gobernante de Pomoná y cuatro dignatarios más. El siguiente cartucho está parcialmente dañado, pero a juzgar por los restos del relieve, registró la expresión yej te’ (fig. 7a). La inscripción continúa con los nombres del numen guerrero B’olon Yookte’ K’uh y del gobernante K’inich Janaahb’ Pakal. Así, la inscripción indica que esas capturas fueron realizadas “por la lanza afilada (la acción guerrera) del dios B’olon Yookte’ y de K’inich Janaahb’ Pakal”, acreditando la victoria a ambos, como el resultado de un esfuerzo conjunto, humano y divino. Luego aparece una expresión reveladora: yej te’ naah u k’ab’a’ yotoot, “la Casa de la Lanza Afilada es el nombre de su casa”, aludiendo, sin duda, a la propia Casa C, recinto dedicado al culto a las deidades guerreras de Palenque (entre ellas, a B’olon Yookte’). Un cartucho que Juan Galindo extrajo de la Pilastra A del Templo de las Inscripciones (fig. 7b) también muestra el nombre de la Yej Te’ Naah, realizado de manera distinta, pero equivalente: ye-TE’-na-hi, ye[j] te’ naah. En este caso el fonograma ye sustituye al logograma YEJ y expresa, de manera subdeletreada, dicho término.

 

Una guerra contra Toniná

Un texto secundario del Tablero del Templo XVII de Palenque registra la invasión que K’inich Kan B’ahlam, hijo y heredero directo de Pakal, llevó a cabo contra la ciudad de Toniná el 9 de septiembre de 687: “(en el día) 10 chuwen 4 sak  fue la entrada a la ciudad Puh Tz’amal, de Wahywal, gobernante de Toniná; esta fue la lanza afilada (la acción guerrera) de K’inich Kan B’ahlam, B’aakal Wahywal, sagrado gobernante de Palenque”.

El texto del tablero norte del santuario del Templo del Sol también registra ese ataque contra Toniná (fig. 8). Apoyado en una valiosa aproximación de Peter Mathews y contando con nuevos fragmentos descubiertos por Arnoldo González, es posible reconstruir la sección medular del texto: “en el día 10 chuwen 4 sak fue la entrada a la ciudad Puh Tz’amal, del gobernante de Toniná; esta fue la lanza afilada de K’inich Kan B’ahlam, [Aj Pitziil Ohl B’aakal] Wahywal; esta fue la lanza afilada del dios Wak Mih-nal B’ahlam Ch’aaj Il Sib’ik …”. Este pasaje es muy interesante, pues asienta que esa conquista no solamente fue realizada por la yej te’ o acción guerrera de Kan B’ahlam, sino también por la de Wak Mihnal B’ahlam Ch’aaj Il Sib’ik, una misteriosa deidad palencana, patrona de las actividades bélicas. Esta conjunción de esfuerzos guerreros es comparable a la colaboración que, 28 años antes, establecieron K’inich Janaahb’ Pakal y el dios B’olon Yookte’.

 

Guillermo Bernal Romero. Doctor en estudios mesoamericanos. Especialista en epigrafía maya. Colaborador del Proyecto Arqueológico Palenque y del Museo de Sitio “Alberto Ruz Lhuillier” (1998-2005). Desde 2006 es investigador del Centro de Estudios Mayas, Instituto de Investigaciones Filológicas, unam.

 

Bernal Romero, Guillermo, “Glifos enigmáticos de la escritura maya. El logograma T514, YEJ, ‘filo’.”, Arqueología Mexicana núm. 135, pp. 78-85.

 

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