• viernes, 15 de marzo de 2019

Investigaciones recientes en Chapultepec

Guadalupe Espinosa Rodriguez

Como parte del Proyecto Arqueológico Bosque de Chapultepec, del Museo Nacional de Historia, INAH, recientemente se realizaron estudios sobre la presencia teotihuacana en la falda sur del cerro de Chapultepec; los cementerios cristianos del periodo de transición prehispánico-virreinal en el Jardín de Leones, y el análisis del tipo de basura contemporánea obtenida durante el dragado de los lagos Mayor y Menor y sus acequias.

 

Las investigaciones en Chapultepec sacaron a la luz hallazgos que evidencian la historia del sitio y de su relación con grupos humanos oriundos y foráneos, que manifiestan distintos tipos de conductas o actividades asociadas a un entorno habitacional, ritual y recreativo.

 

Poblamiento teotihuacano en Chapultepec

 Las recientes investigaciones en la falda sur del cerro de Chapultepec ofrecen una respuesta acerca de la vida común y sedentaria de los grupos que posiblemente provenían o estaban relacionados con la gran ciudad de Teotihuacan durante su colapso

 Unidad habitacional de Chapultepec. Las excavaciones en la falda sur del cerro, con antecedentes de investigación arqueológica en 1999 y 2003, condujeron al hallazgo de una unidad habitacional  formada por alineaciones de piedra asociada a entierros humanos y sus ofrendas, cajetes de soporte anular, objetos y restos materiales que representan actividades de tipo doméstico, así como otros objetos característicos de la fase Metepec. Las excavaciones se ampliaron en 2004 y la investigación se enfocó en el patrón de asentamiento, para conocer los procesos de cambio en Chapultepec durante ese periodo.

La excavación produjo diversos descubrimientos que reflejan labores de alimentación, mantenimientos arquitectónico de las casas y ritos funerarios.

Arquitectura y áreas de actividad. En un área de excavación de 45m2 se identificaron muros de andesita careada alineados, que con algunos bloques asociados constituían los cimientos de una casa rectangular, con paredes de adobe. También aparecieron cuatro pisos superpuestos de lodo compacto en el interior de la unidad, lo que sugiere posibles remodelaciones e la casa en diversas etapas. Uno de estos pisos conservaba la huella de un poste semirredondo, lo que tal vez indique que la residencia estaba techada con materiales perecederos. En pisos y muros se localizaron concentraciones de argamasa de gravillas; afuera de la casa se localizaron otras, por lo que posiblemente se trate del área de preparación de mezcla arquitectónica para su mantenimiento. Un mortero de piedra empotrado en los muros de la casa indica que era un área de actividad relacionada con el procesamiento de algunos granos y semillas. Asimismo, se encontró una concentración lítica pulida que contenía fragmentos piedra de molienda, además de un pulidor para pisos o muros en lo que tal vez fue el área para el almacenamiento de herramientas. Relacionada con ésta, se localizo un pequeño horno o fogón, utilizado para cocer alimentos u objetos.

 

 

Patrones funerarios.  En los pisos se encontraron distribuciones de rocas de andesita ele forma irregular y  con más de 40 cm, que sirvieron para establecer un patrón de enterramiento humano, puesto que revelaron la presencia de ocho esqueletos humanos situados por debajo o asociados a ellas, tanto dentro como fuera de los muros de la unidad habitacional. El patrón de enterramiento en Chapultepec es de dos tipos: primario o directo y secundario o removido. Los encerrados en forma directa estaban en las esquinas de la casa y por de bajo de los pisos. El único entierro secundario era un esqueleto femenino situado por fuera de los muros de la unidad, el cual tenía como ofrenda una figurilla estilo Tlatilco, lo que sugiere una ocupación más temprana en el área. La prueba de ADN, mitocondrial realizada a los restos óseos reveló la presencia de seis mujeres y dos hombres, de entre 35 y 50 años de edad, y un niño de ocho años.

Ofrendas.  Dos mujeres presentaron fragmentos de cajete de soporte anular en el área de la escápula derecha o en el cráneo, mientras que los hombres y el infante tuvieron ofrendas de vasija tipo cráter, un florero y un cajete esgrafiado de la fase Metepec, asociados a una placa de mica y pizarra con pigmento rojo. También se ofrendaron seis puntas de proyectil, cuatro de obsidiana verde de Pachuca y dos de sílex blanco, así como un disco de andesita con perforación. Como no tocios los esqueletos conservaron el cráneo, el hallazgo de un fragmento de parietal humano rectangular, que posiblemente servía como pulidor de pisos o paredes, sugiere otras prácticas doméstico-rituales.

Patrón de asentamiento.  Las áreas de actividad identificadas dentro de la unidad habitacional nos esclarecen el patrón de asentamiento para Chapultepec en la época del colapso teotihuacano. La placa de mica ofrendada es frecuente encontrarla en Teotihuacan o Oaxaca, y  mediante análisis comparativos pretendemos establecer posibles rutas de comercio, intercambio o trashumancia entre la falda sur y estos  sitios.

Bajo esta perspectiva, hemos planteado que por su situación privilegiada dentro de la Cuenca de México, su elevación propicia para el control y la vigilancia de las rutas de acceso a diferentes puntos periféricos, y la abundancia de recursos naturales como manantiales, animales y plantas, el cerro de Chapultepec ofrecía a los habitantes tanto de Teotihuacan en la época de su decadencia como de otras regiones de Mesoamérica, los medios óptimos para su subsistencia temporal o permanente. En la actualidad se realiza una extensión de esta excavación para definir si  hubo más unidades habitacionales asociadas, y así establecer la posible existencia de un conjunto doméstico y de una comunidad, ya que investigaciones anteriores en el área del cerro revelaron una fuerte presencia de objetos que denotan una posible influencia teotihuacana. Además, se efectúan pruebas arqueométricas de polen, de química de suelos, de pixe y de arqueomagnetismo para complementar nuestro conocimiento acerca e esta unidad habitacional.

 

• Guadalupe Espinosa Rodríguez. Coordinadora del Proyecto Arqueológico Museo Nacional de Historia. Antropóloga con especialidad en arqueología por la Universidad de las Américas puebla y candidata a la maestría por el IIA de la UNAM. Miembro de ICOMOS México.

 

Espinosa Rodríguez, Guadalupe, “Casas Grandes y las unidades domésticas”, Arqueología Mexicana núm. 77, pp. 62-67.

 

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