La “Ruta de Cortés” y otras rutas de Cortés

Bernardo García Martínez

Como digna obertura para una gran epopeya, la "Ruta de Cortés" -la  primera marcha de los conquistadores de la Vera Cruz a Tenochtitlan entre agosto y noviembre de 1519-  ha sido considerada en sí misma como un episodio dentro de la épica de la "Conquista de México". Más aún, se le ha provisto de gran significado, como si fuera una especie de camino triunfal, o trágico, cual el trayecto de una flecha dirigida al corazón de un cuerpo invadido.

Muchos  han participado del interés por hacer mapas de esa ruta y aun de la curiosidad de recorrerla a pie, Pero la tarea no es fácil por dos razones. La primera es que no hay evidencia precisa de la totalidad de su trayecto, que sólo conocemos de modo aproximado mediante la interpretación de las observaciones difusas y a veces contradictorias que dejaron los conquistadores en sus escritos. Si alguno llevó una bitácora de su avance, imitando la disciplinada práctica de los navegantes, sus notas no se conservaron. El resultado de tales imprecisiones es que se han difundido diferentes relatos y mapas de esa ruta, algunos más o menos correctos y otros francamente aberrantes, dependiendo de que la interpretación de los datos haya estado bien fundada o no. Pero por ahora dejaremos de lado estos detalles: el mapa adjunto sólo marca de manera aproximada los rasgos más generales.

La segunda razón es que los conquistadores no siempre siguieron el trazo de caminos bien definidos y evitaron en lo posible las vías de comunicación prehispánicas más importantes. De no haber sido así sería relativamente sencillo, conociendo las rutas mesoamericanas, reconstruir la de Cortés. Pero el hecho fue que los conquistadores armaron casi toda su ruta sobre senderos de poca importancia y escaso tránsito, avanzando a veces por  trochas y veredillas más o menos paralelas ya que, entre otras razones, no podían pasar todos juntos por un mismo lugar (eran unos cuatrocientos, sin contar con sus aliados, y quince caballos: esos caminos no estaban hechos para ellos). Esta situación nos indica que debemos tener muy presente el tipo de trayecto que siguieron los conquistadores antes de llegar a conclusiones sobre su trayecto en sí. Es importante tomar en cuenta este aspecto usualmente ignorado de la "Ruta de Cortés" para comprender mejor algunos aspectos del avance de los españoles. Por tal razón en este mismo número de Arqueología Mexicana se hallará otro artículo enfocado a este tema en particular.

¿Varias rutas de Cortés?

Pero antes debemos reflexionar sobre lo que  implica hablar de la "Ruta de Cortés", Ésta, como la "Noche Triste" y aun la propia "Conquista de México", son imágenes sacadas de una historia que hemos venido aprendiendo y repitiendo durante años, que tiene su raíz en percepciones y escritos de gente que vivió hace mucho tiempo, y que refleja perspectivas y conceptos que podemos compartir o no. Así, por ejemplo, la expresión "Noche Triste" define a un conocido episodio de la conquista, pero es evidente que corresponde a un punto de  vista circunstancial. Hablar de la "Ruta de Corés" implica realzar la figura de un héroe (o antihéroe) en menoscabo de otros aspectos de la ocupación político-militar con que se inició e1 largo y complejo proceso  de la conquista del mundo mesoamericano, que fue mucho más que la muy simbólica "Conquista de México" y que todavía se prolongó por varias décadas después de 1521. Queda por discutir si debemos o no sustituir esos conceptos tradicionales, pero inexactos y sesgados, por otros más adecuados y ecuánimes, tomando en cuenta que la historia, como hace la arqueología, debe renovar su terminología cada vez que la investigación o la evidencia sugieran la necesidad de hacerlo.

Por 1o pronto, la imagen vistosa de la "Ruta de Cortés" no debe ocultarnos el hecho de que se trata sólo de un fragmento de un proceso mayor. Cortés mismo -ya no se diga el conjunto de los conquistadores- recorrió mucho camino antes y después de su "Ruta" para preparar y alcanzar sus metas. Señalaremos, por vía de muestra, algunas etapas: sus andanzas en Cuba formando una hueste y armando sus barcos, su recorrido por las costas de Yutcatán, sus combates en Coatzacoalcos y sus primeras alianzas (contexto del que surgió la intérprete Malintzin), sus arreglos jurídicos en la Vera Cruz, etc. ¿Dónde empezó entonces la ruta de la conquista? Añadamos que dos de los capitanes de Cortés -Pedro de Alvarado y Bernardino Vázquez de Tapia hicieron un primer recorrido a pie con los embajadores de Moteczuma desde Tlaxcala al valle de México, rodeando el Popo por el sur, llegando tal vez a Iztapalapa o Texcoco, y regresando hacia  principios de octubre de 1519 con valiosas noticias. ¿Qué español fue entonces el primero en pisar el suelo del valle?

Después debe considerarse que la "Ruta de Cortés" fue un movimiento que desembocó en lo que deberíamos denominar, en términos político-militares, la ocupación española de Tenochtitlan (nov.1519-jun.1520). Esta ocupación se sustentó en el casi absoluto control de Moteczuma por los conquistadores, de lo que se siguió que éstos estuvieran en posición privilegiada durante medio año, organizando a su antojo expediciones en busca de oro por varias provincias sometidas al  imperio. Luego sobrevino el episodio de Pánfilo de Narváez (el capitán español enviado desde Cuba para someter a Cortés), que obligó a éste a regresar a la Vera Cruz con parte de su ejército en mayo de 1520. Para ésta su segunda ruta, recorrida en sentido inverso, los españoles siguieron itinerario diferente (por Tepeaca, Orizaba y Huatusco), aprovechando que su ascendiente sobre Moteczurna les brindaba seguridad y comodidad sobre los principales caminos. Esta segunda ruta, tan diferente en trazo y circunstancias a la primera, confirma por contraste las características peculiares de la anterior.

Pero la situación habría de cambiar bien pronto, conforme la resistencia mexica ganaba peso. Vencido Narváez, Cortés regresó al altiplano con un ejército mayor y mejor armado, pero, olfateando peligro en las  provincias controladas por el imperio, escogió para ésta su tercera ruta un trayecto parecido al de la primera. Otra manera de ver las cosas sería la de considerar ala "Ruta de Cortés" como un movimiento en tres tiempos (ida-vuelta- ida), Como quiera que se vea, el punto a resaltar es que ese conjunto de movimientos cerró un ciclo. Justo al regreso de Cortés a México, el 24  de junio de 1520, terminó la fase de ocupación y dio inicio la guerra. contra Tenochtitlan, con lo que se abrió un escenario de conquista muy diferente al anterior, Tomando en cuenta todo esto puede verse que entre la primera "Ruta de Cortés" y el desenlace de la "Conquista de  México" no hubo una continuidad directa ni una relación simple de causa-efecto.

Las numerosas rutas de la conquista

El itinerario de Cortés y los demás conquistadores a partir del inicio de la guerra fue muy complejo. Anduvieron amarrando alianzas y sosteniendo guerras antes y después de la caída de Tenochtitlan en agosto de 1521, primero por los alrededores de la ciudad y después en provincias más lejanas, de Coatzacoalcos a Colima y de Tehuantepec a la Huasteca, Cortés participó en una de las varias campañas para la conquista de esta última en 1523, y al año siguiente inició su desastrosa expedición por Tabasco, las tierras mayas de Acalan (al sureste de la Laguna de Términos, donde ejecutó a Cuauhtémoc) y el Petén hasta el Golfo de Honduras, recorrido que se ha resaltado como otra de las epopeyas de la conquista: el Viaje a las Hibueras, Tiempo después se habría de concentrar en la costa del Pacífico, que recorrió innumerables veces de Tehuantepec a Colima, y en su expedición a la Baja California, a la que llegó sin mayor trascendencia a mediados de 1535 y de la que salió "trabajado y flaco" casi un año después. ¿Cuándo terminó entonces Cortés su ruta como conquistador?

Cualquiera que sea la respuesta, esa "Ruta de Cortés" que ha recibido dimensiones heroicas en la épica hispánica, merece reexaminarse. Si extendiéramos ese nombre mágico sobre otras etapas de la  conquista no veríamos sólo el matiz unívoco de la entada triunfal sino también las otras complejidades de ese proceso histórico. Yendo más lejos, la "Ruta de Cortés" adquiriría un perfil muy diferente (y también quizá más humano) si incluyéramos bajo ese  título todas las andanzas del conquistador por miles de enmarañados kilómetros hasta que decidió poner fin a su aventura americana regresando a España en 1540 para encontrar allá un destino amargado y una muerte poco gloriosa. 

 

Bernardo García Martínez (1946-2017). Doctor en historia; profesor de El Colegio de México. Autor de obras sobre historia de los pueblos de indios, historia rural y geografía histórica. Miembro del Comité Científico-Editorial de esta revista.

García Martínez, Bernardo, “La ‘Ruta de Cortés’ y otras rutas de Cortés”, Arqueología Mexicana, núm. 49, pp. 32-35.

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