• 17-oct-2019

Las “correrías particulares” del capitán Guillermo Dupaix

Leonardo López Luján, Sonia Ariette Pérez

 

A Tere  Uriarte

 

Entre 1791 y 1804, el capitán flamenco recorrió por su cuenta y riesgo buena parte del territorio novohispano en busca de antigüedades. Los dibujos y las descripciones producto de estas “correrías particulares” son una rica fuente de información sobre el estado de las colecciones, los sitios y los monumentos arqueológicos a fines del periodo colonial.

 

“Todavia, segun mi tal qual parecér, estamos en materias de antigüedades

Americanas, en el abecedario”.

Guillermo Dupaix

 

 

Mucho sabemos acerca de la malograda Real Expedición Anticuaria en Nueva España, encabezada de 1805 a 1809 por el capitán de dragones Guillermo Dupaix (Salm, 1750-México, 1818), y de cómo la invasión napoleónica a la península ibérica dio al traste con ella. Son efectivamente muy numerosos los estudios que sobre estos tres viajes auspiciados por la corona española han sido publicados en tiempos modernos, entre los que destacan los escritos por José Alcina Franch, Roberto Villaseñor y Miguel León-Portilla. En franco contraste, aún nos resultan oscuros los años de la vida de Dupaix que antecedieron a la Real Expedición. Y vale la pena investigarlos porque en la juventud del capitán se inicia esa afición por el mundo antiguo que lo hará célebre en la historia de nuestra arqueología.

En Arquelogía Mexicana núm. 109, comentamos que Dupaix procedía de una familia aristocrática oriunda de los Países Bajos, en la que su padre Martin era financiero y su hermano mayor se había destacado como militar. Durante la infancia y la adolescencia, seguramente recibió una buena instrucción, a juzgar por su manera de escribir, su gusto por las artes y un dominio de la viola que sería festejado en la corte del virrey de Iturrigaray. Pero a la postre Dupaix optó por la carrera castrense y se trasladó a España en 1767 para enrolarse el 8 de junio como guardia de corps del rey. Con esta jerarquía permaneció largo tiempo, hasta el 8 de julio de 1784, cuando fue ascendido al rango de teniente de dragones de Almanza. De ese periodo datan una serie de travesías por España, Portugal y Gibraltar, así como su Grand Tour por Italia y Grecia que lo dejaría marcado para siempre. Aún se conservan de este último periplo varios dibujos suyos de los monumentos egipcios de Roma —en particular del obelisco de San Juan de Letrán, de los leones del Capitolio y de las esculturas de los jardines Barberini—, así como anotaciones que dan fe de su paso por gabinetes de curiosidades y por las ruinas de Paestum y Atenas.

 

Agradecimientos: César Moheno, Miguel Ángel Gasca

Laura Filloy, Diana Magaloni, Alejandro Sarabia y Enrique Soruco.

 

López Luján, Leonardo, y Sonia Ariette Pérez , “Las “correrías particulares” del capitán Guillermo Dupaix”, Arqueología Mexicana núm. 119, pp. 78-89.

 

• Leonardo López Luján. Arqueólogo e investigador del Museo del Templo Mayor.

• Sonia Arlette Pérez. Historiadora y responsable de acervos de la BNAH.

 

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