Metro Mixihuca: la antigua isla de los partos en el lago de Texcoco

Quienes hoy transitan por las avenidas y estación de Mixihuca difícilmente imaginan que, hace siglos, este lugar fue una pequeña isla rodeada por las aguas del antiguo lago de Texcoco.

Antes de ser conocida como Mixihuca, la isla llevaba el nombre de Lloalatzingo Anapantla. Sin embargo, durante la peregrinación mexica hacia el valle de México ocurrió un acontecimiento que marcaría para siempre la identidad del lugar.

Las crónicas señalan que, mientras el grupo continuaba su largo viaje en busca de la tierra prometida donde fundarían Tenochtitlan, una mujer dio a luz en este sitio. En memoria de ese hecho, los mexicas lo llamaron Mixihuca, palabra derivada de mixihui (parir) y -can (lugar), cuyo significado puede traducirse como “Lugar de partos” o “Donde hay partos”.

Con el paso del tiempo, aquel pequeño asentamiento se convirtió en tributario de los mexicas y fue integrándose gradualmente a la esfera de influencia de la gran Tenochtitlan. Lo que comenzó como una modesta aldea lacustre terminó formando parte de uno de los centros urbanos más importantes de Mesoamérica.

Tras la conquista española en 1521, la transformación del paisaje continuó. La expansión de la ciudad y obras hidráulicas como el albarradón de las Atarazanas, ubicado cerca de la actual zona de San Lázaro, modificaron profundamente el entorno. Poco a poco, Mixihuca quedó incorporada a la traza urbana de la Ciudad de México novohispana.

Aunque las aguas del lago desaparecieron hace mucho tiempo, la memoria de aquella isla persiste bajo las calles y avenidas de la ciudad moderna. Su nombre sigue recordando un episodio de la peregrinación mexica y la estrecha relación que existió entre las comunidades humanas y el paisaje lacustre del valle de México.

PARA CONOCER MÁS