Cholula, en el estado de Puebla, es una de las ciudades con mayor profundidad histórica de Mesoamérica. Su importancia se debe a que fue un importante centro religioso, político y comercial durante distintos periodos, con una ocupación que se remonta a más de dos mil años.
Uno de sus elementos más conocidos es la Gran Pirámide de Cholula (Tlachihualtépetl), una enorme estructura ceremonial dedicada al culto de Quetzalcóatl. Aunque hoy parece un cerro debido a siglos de acumulación constructiva y al crecimiento de vegetación, debajo se encuentra uno de los complejos piramidales más grandes del mundo.
¿Cuándo se construyo?
Las cronologías relativas propuestas por las exploraciones del siglo xx se derivaron de secuencias cerámicas y comparaciones con otros sitios. Afinando esas cronologías con fechas de radiocarbono, hoy sabemos que el montículo se construyó desde el siglo i hasta, cuando más, la primera parte del VII.
¿Quiénes la construyeron?
Ni los olmecas ni los toltecas que algunas fuentes dicen; tampoco los mexicas, aunque el “Altar Azteca” confunde a muchos, pero ya dijimos que su apodo sólo alude a su estilo. Tampoco puede decirse que fueron los antiguos cholultecas, “Cholula” es un nombre náhuatl del Posclásico, no sabemos cómo se llamarían en el Clásico el sitio y sus habitantes, que fueron los constructores.
¿Estaba dedicada a Quetzlcóatl?
No, este malentendido surge de confundir al Tlachihualtépetl con el Templo de Quetzalcóatl en el centro de Cholula. La deidad tolteca Quetzalcóatl y el personaje histórico Quetzalcóatl son del Posclásico, muy posteriores a la pirámide. Ahora, Quetzalcóatl como su significado directo, serpiente emplumada, es una representación asociada desde épocas muy antiguas al poder político y religioso, y sí aparece a fines del siglo i o inicios del ii en la Plataforma de los Chapulincitos y en el Mural del Jaguar, y también en el siglo vi en el Altar 2, pero en los tres casos es un calificador de poder del espacio en que se plasma.
¿La estructura está cubierta de tierra?
Perdura hasta hoy este supuesto surgido en el siglo xviii con Clavijero, y desconcierta a los visitantes que no se limpie el terreno para exponer la pirámide. Sin duda la vegetación ha producido un mantillo, pero el suelo que se ve no cubre al monumento, es el monumento mismo, la tierra de los adobes con que se estaba creando su última etapa.
¿Para qué eran los túneles?
Quizá ésta sea la pregunta más frecuente de los visitantes, un “enigma” creado por la ciencia ficción en los últimos 40 años. Desde los 280 m del túnel abierto al público se ven intrigantes pasajes adentrándose en el corazón de la pirámide hasta perderse en la oscuridad (fig. 73), pero si el lector nos ha seguido hasta aquí, ya tiene la enfática respuesta: los túneles NO existían antes de los años treinta del siglo pasado, se hicieron para explorar el montículo.
Si quieres conocer más sobre esta estructura te invitamos a consultar nuestro especial 128


