Cerámica decorada en una estructura doméstica en Quintana Roo

Manuel Eduardo Pérez Rivas y Cecilia Trinidad Bautista Cárdenas

El Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Maya se divide en 7 tramos, y aquí hablaremos del tramo 6, el cual abarca de Tulum a Chetumal, en Quintana Roo, a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en cuanto a la infraestructura. Para el desarrollo de este artículo, el área de estudio será el frente 2, con 36.2 km en total, que va de la población de Milán a Santa Amalia en dicha entidad.

Los trabajos arqueológicos iniciaron en agosto de 2022, primero, con la prospección arqueológica y, luego, con la excavación sobre el derecho de vía. Durante las labores se observó una concentración de monumentos dentro y fuera del trazo ferroviario.

La concentración de monumentos consiste en basamentos con construcciones superiores, nivelaciones y cimientos que, posiblemente, correspondan a un asentamiento asociado a Chunyaxché (sitio arqueológico de Muyil), ubicado a 41 km al noreste del conjunto. Durante las excavaciones se recolectaron materiales culturales prehispánicos que, por medio de análisis, como el tipo variedad para el caso de la cerámica, o tecnológico, por cadena productiva, para la lítica, nos ayudan a entender cómo fue la vida cotidiana de los antiguos mayas en lo que hoy es la zona oriental de la península de Yucatán.

El asentamiento prehispánico que conforma el conjunto doméstico, registrado a finales de agosto y principios de octubre de 2022, cuenta con 27 estructuras, con una arquitectura compleja y variada, en comparación con lo hallado en los 36.2 km del frente 2. La tipología arquitectónica que se observó fue de tres clases: cimiento, referente a la parte de un edificio que sostiene la construcción; nivelación, una adaptación de la topografía del terreno, normalmente sobre afloramientos rocosos; y basamento, con construcción superior, que es una plataforma que sostiene una edificación.

El tipo de suelo en el que se hallaron los monumentos era arcilloso y con presencia de prominencias de roca. Los pobladores aprovecharon esas elevaciones naturales para construir sus viviendas, por medio de la nivelación del terreno. De acuerdo con información oral de los habitantes de Chumpón, Tres Reyes y Santa Amalia, comisarías de Felipe Carrillo Puerto, en Quintana Roo, el área es propensa a inundaciones en la época de lluvias.

La evidencia arqueológica en el área maya ha dado información sobre el antiguo sistema constructivo de las viviendas. Por ejemplo, en los estudios realizados por Benavides (1987) en Cobá se menciona que la mayoría de los edificios se construyeron, probablemente, con materiales perecederos, como maderas de varios grosores, palma de guano, zacate o bejucos.

Las construcciones debían tener calidad en la cimentación y en los materiales para que enfrentaran las inclemencias del tiempo. De esta forma, las viviendas eran sencillas y con una distribución de los espacios domésticos establecidos: área para dormir, cocina, espacio para sembrar y lugar de desechos.

Actualmente, las comunidades cercanas al área conservan la tradición de construir sus casas con los materiales mencionados, como en Tres Reyes, en Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.

En uno de los cimientos superiores, específicamente en la registrada como Estructura T6_41049, de forma rectangular, se encontraron ofrendas en su interior y un plato de cerámica decorado con pigmento oscuro (negro), colocado bocabajo en la esquina suroeste. Al continuar la excavación, dentro de una oquedad natural del afloramiento se halló otro plato en la misma posición, decorado con motivos geométricos en rojo y negro, y en la siguiente capa estratigráfica uno más, puesto igual que los anteriores, en la esquina noreste.

Los platos de material cerámico y los artefactos líticos son representativos del conjunto habitacional mencionado, por lo cual nos preguntamos: ¿por qué en esa estructura se encontró ese tipo de ofrenda y no en las demás construcciones? Podríamos tener varias hipótesis al respecto, pero se necesitaría hacer un amplio estudio al patrón de asentamiento y esperar los resultados de estudios de laboratorio de los materiales recuperados en las excavaciones arqueológicas y conjuntar las evidencias. Esto nos permitirá conocer acerca de la vida cotidiana de quienes habitaron el lugar.

Manuel Eduardo Pérez Rivas. Doctor en estudios mesoamericanos por la UNAM. Investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH y responsable académico del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Maya.
Cecilia Trinidad Bautista Cárdenas. Antropóloga con especialidad en arqueología por la Universidad Autónoma de Yucatán. Se desempeña en el área de informes del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Maya, en la revisión y control de reportes técnicos.

Tomado de Manuel Eduardo Pérez Rivas y Cecilia Trinidad Bautista Cárdenas, “Asentamiento doméstico registrado durante las obras del proyecto de salvamento arqueológico del tren maya”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 123, pp. 82-87.