• martes, 19 de febrero de 2019

Chalchuapa. Capital regional en el occidente de El Salvador

Nobuyuki Ito y David Stuart

En Mesoamérica se encuentran diversos componentes culturales que simbolizan el poder de la sociedad, por ejemplo, en la cultura olmeca, los monolitos del tipo mesa-altar se consideran el trono del gobernante; en lzapa, Kaminaljuyú y otros sitios existieron mesas-altar tetrápodos, las cuales además pueden ser consideradas como tronos. También podrían significar poderío, como son las estelas esculpidas con glifos y el uso del sistema calendárico, como la cuenta larga, componentes todos que se encuentran en la Costa Sur de Mesoamérica.

La zona arqueológica de Chalchuapa, en El Salvador, consta de diez áreas: El Trapiche, Pampe, Peñate, Casa Blanca, Las Victorias, Tazumal, Nuevo Tazumal, Laguna Cuscachapa, Laguna Seca y El Gavilán. En Chalchuapa el Preclásico se subdivide en cinco fases a partir de los datos de excavación, lo que muestra la secuencia de la historia de Chalchuapa (Sharer, 1978). La fase Tok es la más temprana y se desarrolla entre 1200 y 900 a.C. Esta fase se caracteriza fundamentalmente por las actividades domésticas. Durante la fase Colos (900-650 a.C.) se incrementaron las actividades domésticas y se iniciaron las actividades ceremoniales. En el área de El Trapiche se construyó una estructura monumental conocida como E3-1-2a, hecha de barro con revestimiento de piedra basáltica y 22 m de altura. También se esculpió una pequeña escultura obesa, llamada Monumento 7. Durante las fases Kal (650-400 a.C.) y Chul (400- 200 a.C.) se extendieron las actividades domésticas y ceremoniales hacia otras áreas de Chalchuapa. Durante la fase Caynac (200 a.C.-200 d.C.), en El Trapiche, sobre la estructura E3- 1-2a se construyó la estructura E3-1- 1a; además, se intensificó la construcción en otras estructuras, como la E3-3, y E3-6, de la misma área, entre otras, y varias estructuras monumentales, como la C1-1 y C3-6, en otra área chalchuapaneca.

En El Trapiche se localizaron varias esculturas de piedra que simbolizan el poder: cabezas de jaguar estilizado, tronos tetrápodos, estelas esculpidas con glifos, entre otras.

Estelas con glifos y la fecha más temprana

En la Costa Sur de Mesoamérica se localizaron 300 estelas esculpidas, aproximadamente; sin embargo, en la mayoría de los casos no se pudo conocer el contexto arqueológico por medio del registro científico (Ito, 2004). Sólo una docena de estelas se encontraron dentro de un contexto arqueológico (in situ) del Preclásico. Correspondiente a ese mismo periodo, en Chiapas, México, se localizaron cinco sitios arqueológicos: Tzutzuculi, Izapa, Mirador, Chiapa de Corzo y Padre Piedra. En Guatemala se registraron estelas esculpidas en cinco sitios arqueológicos: Tak’alik Ab’aj, Nueve Cerros, Los Mangales, El Portón y Kaminaljuyú, y en El Salvador, sólo dos sitios: Ataco y Chalchuapa.

En estos sitios son menos las estelas con glifos. En este sentido se puede inferir que los sitios que presentan un sistema de escritura son lugares que tenían un nivel cultural avanzado y alta tecnología. No obstante, en la Costa Sur de Mesoamérica se localizaron cuatro sitios que tienen estelas con las fechas más tempranas de 7 baktún –Chiapa de Corzo, Tak’alik Ab’aj, El Baúl y El Trapiche–, mientras que fuera de esta región

sólo hay un sitio: Tres Zapotes. Los pobladores de estos sitios conocían la cuenta larga y contaban con alta tecnología, por lo que es posible considerarlos centros regionales principales. De hecho, en El Trapiche se encontraron varios fragmentos de estelas al frente del Montículo E3-1, entre ellos dos fragmentos de estela vinculados a las cabezas de jaguar estilizado que tienen la misma orientación del eje arquitectónico del montículo, y que se colocaron como ofrenda al frente del acceso a la estructura. El Monumento 1 se colocó sobre el eje de la Estructura E3-1. En el fragmento están esculpidas ocho columnas con glifos y un personaje asociado. Otro fragmento de estela fue colocado con el lado esculpido hacia el suelo al construir el piso. Se trata de un fragmento de estela de estilo Izapa-Kaminaljuyú. Se puede observar una banda terrestre, en la cual se encuentra un símbolo en forma de U. Sobre esta misma banda se colocó una base de petate. Un señor está sentado sobre esa base o trono; sin embargo, sólo se puede observar una parte de su rodilla. Esta escena podría ser de un gobernante chalchuapaneco.

Más hacia el sur de la Estructura E3-1, y al frente a la Estructura E3-2, se encontró otro fragmento de estela con la fecha de cuenta larga relacionada al 7 baktún. Por el contexto arqueológico puede deducirse la secuencia de colocación del fragmento correspondiente: 1) se excavó un hoyo en el piso original; 2) se rellenó el hoyo con un poco de piedras; 3) se colocó el fragmento de estela con el lado esculpido hacia arriba; 4) se tapó el hoyo con piedras; 5) se hizo otro piso con arena. El lado esculpido muestra que se hizo una columna un poco más alta que las otras para colocar el glifo introductorio de la serie inicial y el número 7 para baktún.

 

 

Nobuyuki Ito. Maestro en arqueología por la Universidad de Kanazawa y doctor en arqueología por la Universidad de Nagoya. Profesor asistente de la Universidad de Nagoya, Japón. Director del Proyecto Arqueológico de El Trapiche, Chalchuapa, El Salvador.

David Stuart. Profesor Schele de arte y escritura mesoamericanos. Colabora en el Departamento de Arte e Historia del Arte de la Universidad de Texas, en Austin. Miembro del Consejo de Asesores de esta revista.

 

Ito, Nobuyuki y David Stuart, “Chalchuapa. Capital regional en el occidente de El Salvador” Arqueología Mexicana, núm. 155, pp. 82-87.

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