• domingo, 24 de junio de 2018

Dzuluinicob, Belice

Grant D. Jones

En el siglo XVI, los conquistadores españoles descubrieron la región llamada Dzuluinicob en la mitad norteña del territorio que actualmente ocupa Belice. Recientes investigaciones han aportado bastante información histórica sobre el periodo colonial de Dzuluinicob, un territorio en el cual, a pesar de los casi dos siglos de presencia española, los mayas conservaron un alto sentido de independencia y resistencia anticolonial.

Aunque Dzuluinicob significa "forastero", sus pobladores, hablantes de maya yucateco, eran considerados forasteros por otros pueblos de Yucatán no por razones de lengua, sino de distancia geográfica. Muchos de los habitantes de Dzuluinicob asumían que sus ancestros provenían del norte de Yucatán, tenían lazos familiares allí y gustosamente ofrecieron asilo a sus parientes culturales, quienes buscaban refugiarse del tributo impuesto por los españoles.

Tipu, situada en el afluente Macal del río Belice, fue la capital de Dzuluinicob. Esta vasta provincia de tierras bajas tropicales tuvo como fronteras las montañas Maya y el río Sittee al sur, el mar Caribe al este, el Río Hondo al noroeste y los lagos centrales de Petén al oeste; al norte, colindaba con la actual provincia de Chetumal. Esta provincia costera, que abarcaba el litoral occidental de la bahía Chetumal-Corozal. se extendía hasta la punta nororiental del Belice actual, y controló el acceso al río Nuevo, importante ruta comercial hacia Yucatán.

Alonso Dávila estableció, entre 1531 y 1532, su efímera Villa Real al norte de donde se encuentra ahora Chetumal; vivían entonces en Uaymil y Chetumal varios miles de mayas. Si bien no hay constancia de que Dávila se aventurara por el río Nuevo hasta Dzuluinicob, es seguro que de haberlo hecho hubiera encontrado un gran número de pobladores allí también. Más tarde, la ofensiva de los mayas a Honduras lo hizo huir y escribió que, aunque no había pueblos en las costas de Belice, sí se encontraban asentamientos remontando los ríos .

En 1543-1544, Melchor y Alonso Pacheco emprendieron la conquista de las
provincias de Chetumal, Uaymil y Dzuluinicob. La expedición se caracterizó por su
excesiva crueldad, y provocó la huida masiva
y las consecuentes hambrunas. Sin embargo, sobrevivieron suficientes pobladores como para animar a otro español, Juan Garzón, a emprender en 1568 la reconquista de Dzuluinicob. Aquí, a raíz de estas incursiones, hubo un grave decrecimiento de la población.

Tipu se convirtió en el último eslabón de una larga cadena de pequeñas misiones españolas que se extendía por más de 200 kilómetros hacia el sur de Bacalar. La mayoría de estos pueblos producía cacao; en tiempos prehispánicos, éste era llevado hasta las costas, donde los comerciantes mayas lo recogían y lo embarcaban en grandes canoas de carga para cubrir la distancia entre Yucatán y Honduras. Sin embargo, para mediados del siglo XVII, las cosechas de sus descendientes se destinaban al pago del tributo exigido por los españoles. Las investigaciones arqueológicas del periodo colonial de Dzuluinicob se han centrado en el propio sitio de Tipu y en Lamanai. En tanto mi investigación se ha concentrado en los documentos españoles, Elizabeth Graham ha dirigido los estudios arqueológicos de Tipu, y David Pendergast las excavaciones de Lamanai. Ambos son grandes sitios mayores, que muestran extensos poblamientos en tiempos prehispánicos, así como una significativa presencia de arquitectura y artefactos del periodo colonial. En ambos sitios se han excavado iglesias tipo ramada y cementerios, al igual que otros edificios coloniales situados en plazas de pobre diseño, cercanas a las iglesias.

Los curas y pobladores españoles introdujeron una gran variedad de artefactos de estilo europeo a las comunidades de Dzuluinicob: herramientas de metal, cuentas de vidrio, azabache y ámbar, aretes de plata y anillos de plata, cobre y bronce. Con pocos cambios, se mantuvo el estilo prehispánico en la cerámica mucho tiempo después de la conquista, con poca influencia de las aceiteras europeas o las vajillas de mayólica.

 

• Grant D. Jones. Doctor en Antropología. Graduado de la Universidad Estatal de Florida y la Universidad Brandeis de Waltham, Massachusetts. Actualmente ocupa la cátedra de antropología Charles A. Dana en la Universidad de Davidson, Carolina del Norte.

 

Jones, Grant D., “Dzuluinicob, Belice”, Arqueología Mexicana núm. 14, pp. 37-42.

 

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