El colibrí era símbolo de la energía sexual

Existe un juego de palabras entre el verbo tz’un, ‘comenzar’, y el sustantivo tz’unun, ‘colibrí’. Y a ello obedece que estas aves picaflores aparezcan en las escenas del dios D o Itzamna’, señor supremo del panteón maya y del dios Ch o Yax Balam, dios de la cacería y señor del número 9. El colibrí era entre los mayas símbolo de la energía sexual, del dios solar y encarnación de las almas de los guerreros. En la viñeta de la izquierda, el supremo dios D se sienta sobre un solio de petate o estera, símbolo supremo de la realeza. Por último, se ve al dios Ch.


Tomado de Erik Velásquez García, Códice de Dresde. Parte 1, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 67.