• 24-ene-2021

El Templo Mayor en las crónicas

Eduardo Matos Moctezuma

Las descripciones de la gran plaza principal de Tenochtitlan, uno de cuyos más importantes edificios (de los 78 de que habla Sahagún) era el Templo Mayor, son fuente indispensable para conocer sus características. Quiero destacar el caso de este edificio, del cual diversos cronistas, como Cortés, Díaz del Castillo, Durán y otros, nos relatan sus particularidades, coincidiendo en que contaba con dos escalinatas y, en la parte alta, con dos adoratorios, uno dedicado al dios de la lluvia y el otro al de la guerra. Fray Diego Durán nos ha dejado varias imágenes del Templo Mayor, entre ellas una en la que se aprecia el edificio con sus dos escaleras y templos, y en la parte baja lo que corresponde a la plataforma sobre la que se sustenta, donde se ven serpientes que llegan a quedar frente a frente.

Por otra parte, es evidente que hubo un error de quienes describen el recinto ceremonial y hacen alusión al coatepantli o muro de serpientes, como elemento arquitectónico que rodeaba y limitaba dicho recinto o plaza. Creo que se refieren más bien a las cabezas de serpiente que estaban empotradas en la plataforma que sustentaba el Templo Mayor, pero no al muro que circundaba la plaza, ya que éste tiene características muy diferentes, como veremos en su momento.

Imagen: En esta lámina de la obra de fray Diego Durán, se ve el Templo Mayor con dos escaleras y dos templos en la cima; abajo está la plataforma de la cual arranca el edificio, en la que se ven dos serpientes frente a frente; a la derecha se ve el tzompantli, estructura donde se colocaban los cráneos de víctimas de sacrificio. Fray Diego Durán, Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme, cap. XXX. Digitalización: Raíces.

 

Eduardo Matos Moctezuma. Maestro en ciencias antropológicas, especializado en arqueología. Fue director del Museo del Templo Mayor, INAH. Miembro de El Colegio Nacional. Profesor emérito del INAH

Matos Moctezuma, Eduardo, “Tenochtitlan y Tlatelolco. De cronistas, viajeros y arqueólogos”, Arqueología Mexicana, núm. 99, pp. 40-47.

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