• viernes, 22 de marzo de 2019

El tiempo y la arqueología

 

Joaquín García-Bárcena

Una excavación estratigráfica es aquella en la que no sólo se registran y describen los estratos presentes, sino que la excavación misma se lleva a cabo estrato por estrato, empezando por el más superficial, y más reciente, y terminando por el más profundo, y más antiguo. Desde mediados del siglo XX se han introducido en la arqueología diversas técnicas de fechamiento, en general desarrolladas por otros campos del conocimiento y que tienen diversos grados de precisión y confiabilidad.

 

Cuando viajamos por carretera en regiones montañosas, podemos ver a uno u otro lado cortes hechos durante la construcción de la misma. El material de los cortes no es uniforme, sino que se presenta en capas, a veces continuas, a veces discontinuas, colocadas una encima de la otra. Los materiales de los que estas capas, o estratos, se formaron tienen diversas composiciones químicas y mineralógicas, y llegaron al lugar por diferentes medios: unas veces son sedimentos, materiales disgregados por erosión de otro lugar y arrastrados al lugar que ocupan por corrientes de agua o por el viento; otras veces son materiales de origen volcánico que llegaron a la superficie de la tierra en estado líquido, como los estratos de ceniza volcánica, o aquellos que llegaron al lugar como corrientes de lava que se enfriaron y solidificaron allí. En los estratos sedimentarios se hayan incluidos restos de plantas y animales que vivieron en la época en que el estrato se formó; estos fósiles se encuentran sólo en los estratos de origen sedimentario, mas no en los de origen ígneo.

Un estrato se continuará formando mientras los aportes de sedimento, la topografía local y las condiciones ambientales no se modifiquen; si alguno de estos factores cambia, pueden ocurrir varias cosas:

• Continuará habiendo aporte de sedimentos, pero de distinta composición, con lo que se iniciará la formación de un nuevo estrato sobre el anterior.

• Se suspenderá el aporte de sedimentos, con lo que la superficie expuesta del estrato existente se comenzará a erosionar y se perderán en parte los materiales que ya habían sido depositados, proceso que continuará hasta en tanto no se renueve la acumulación de sedimentos en el lugar.
De ahí la importancia de estudiar no sólo los estratos, sino las características de los contactos entre ellos.

El análisis de las secuencias estratigráficas, o estratigrafías, se desarrolló en el campo de la geología; un primer principio para ello es:

• Un estrato y los materiales contenidos en él corresponden a un periodo determinado, mientras que el estrato que se encuentra directamente encima de él será posterior, y el que se encuentra directamente por debajo de él será anterior.

 

 García Bárcena, Joaquín, “El tiempo y la arqueología. Estratigrafía, cronología relativa y técnicas absolutas de fechamiento”, Arqueología Mexicana núm. 121, pp. 49-57.

 

Joaquín García-Bárcena (1935-2010). Arqueólogo e ingeniero químico. Fue miembro del Comité Científico-Editorial de esta revista.

 

 

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