• viernes, 14 de diciembre de 2018

Huitzilíhuitl, “Pluma de colibrí” (1396-1417)

Su nombre significa “pluma de colibrí”. Su glifo está formado por el cuerpo, o la cabeza, de un colibrí, con representaciones de plumas sobre él. Posiblemente nacido a mediados de la década de 1370, fue hijo de Acamapichtli, primer tlatoani mexica. Fue hermano de Itzcóatl, cuarto tlatoani, y padre de Chimalpopoca, su sucesor, de Moctezuma Ilhuicamina, el quinto tlatoani, y de Tlacaélel, el influyente consejero real.

 

Fue tlatoani de una época en que se establecían paulatinamente las bases que llevarían a Tenochtitlan a convertirse en la cabeza del mayor imperio conocido en la época prehispánica. Huitzilíhuitl se distinguió por su habilidad para establecer alianzas políticas por la vía del matrimonio, que reportaron beneficios a su pueblo. Fue además un guerrero eficaz que apoyó exitosamente las campañas de conquista de los tepanecas de Atzcapotzalco.

Fue el primer sucesor de Acamapichtli, pero como no era su único hijo debió establecerse un sistema de selección entre los varios aspirantes con el fin de que el nuevo gobernante no sólo fuera aquel con derechos por nacimiento sino el más capaz. Para tal fin se reunieron los cuatro sectores en que se dividía la ciudad y tras deliberar y elegir a Huitzilíhuitl informaron al pueblo su decisión.

Huitzilíhuitl tuvo varias esposas y, al igual que su antecesor, recurrió al matrimonio con mujeres nobles de otras ciudades como un medio de establecer alianzas políticas provechosas. Su primera mujer fue una princesa tepaneca de Tlacopan y la segunda una hija del mismo Tezozómoc, el poderoso señor de Azcapotzalco, de nombre Miahuehxochtzin, madre de Chimalpopoca. En especial, este segundo matrimonio acarreó notables beneficios a los mexicas, pues Tezozómoc tenía un gran aprecio por su hija. El tributo que se debía entregar a esa ciudad se redujo a cantidades prácticamente simbólicas. Además les permitió realizar una obra que contribuyó notoriamente a mejorar la calidad de vida en la ciudad de Tenochtitlan: la construcción de un pequeño acueducto desde Chapultépec. Esta disposición del monarca para ayudar a los mexicas provocó el enojo de varios nobles tepanecas, lo que acarrearía graves consecuencias años después. A la muerte de su segunda esposa, buscó a otra también de origen noble, Miahuaxíhuatl, princesa de Cuauhnáhuac y madre de Moctezuma Ilhuicamina. El padre de la princesa se oponía a tal matrimonio pero, enfrentamientos militares de por medio, éste al final de cuentas se concretó. Esto le permitió a Tenochtitlan el acceso a productos propios de esa región, en especial el algodón, que sería utilizado para elaborar vestimentas para la nobleza.

Huitzilíhuitl participó bajo los órdenes de Tezozómoc en la conquista de varios pueblos, la mayoría en el ámbito de la Cuenca de México, incluyendo a Tetzcoco, su futuro aliado. Aunque la mayoría de los beneficios de estas conquistas correspondían a Azcapotzalco, también los había para Tenochtitlan; por ejemplo, a resultas de la victoria sobre Xaltocan se les otorgaron tierras en ese pueblo.

Durante el reinado de Huitzilíhuitl se levantaron varios templos, se dictaron leyes y se intensificó la realización de rituales, pues al parecer reconoció claramente la importancia de proclamar el vínculo entre el gobernante y las divinidades.

Gracias a las favorables circunstancias derivadas del favor del jefe del imperio tepaneca, a su exitosa colaboración en las campañas militares de éste y a los propios esfuerzos de sus habitantes, Tenochtitlan experimentó una incipiente bonanza, la cual se reflejó en el remozamiento del Templo Mayor y en la construcción de otros edificios religiosos. Asimismo, el culto a Huitzilopochtli adquiría cada vez mayor presencia y se creaban más escuelas, tanto para la gente común como para la nobleza.

Tomado de Enrique Vela, Arqueología Mexicana, Especial 40,  Los tlatoanis mexicas. La construcción de un imperio.

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