• 20-nov-2019

Popocatépetl. La erupción actual no será de fuego

Manlio Barbosa Cano

La erupción actual no será de fuego

La vulcanología es aún una ciencia con escasa capacidad predictiva, como lo afirma Fred Bullard (1980). Según este autor, hay cierto acuerdo acerca de los ciclos en la actividad eruptiva de los volcanes, pero aún no es posible precisar la longitud de cada ciclo, ya que son pocos los volcanes con registros sistemáticos, y cada uno de ellos comporta su propio patrón de actividad. Los volcanes solares muestran un ciclo regular de 9 a 13 años, pero es incierta todavía la relación entre la actividad solar y los volcanes terrestres. Por lo tanto, toda información que contribuya al mejor conocimiento del Popocatépetl puede ser de utilidad.

En el Códice Telleriano-Remensis se registran erupciones del año nahui calli (cuatro casa), que corresponde a 1509. En el Códice Vaticano A fueron registradas en el año nahui calli (cuatro casa), que corresponde a 1508, por la diferencia calendárica entre ambos. En este último códice se registró otra erupción en el año matlactli técpatl (diez pedernal), correspondiente a 1528. (Estas fechas son las correctas.) Las cifras del Cenapred y Segob- SNPC están compactadas, en cambio la información de Alejandro Rivera (1991) es más amplia. Si comparamos sus cifras con las del Códice Vaticano A, vemos que coinciden en la erupción de 1528, que el registro de ambos códices la complementa en relación con la erupción de 1508 (ya que en la de Rivera no aparece) y que ayuda a establecer un patrón cíclico cuatrianual manifestado de 1504 a 1528.

Las cronologías incluidas en este trabajo coinciden en términos generales: en la de Rivera la última fase de erupción intensa del Popocatépetl ocurrió hace unos 7 000 años, y en la de Segob-Cenapred hace unos 3 000 años hubo un posible derrame de lava. A partir de entonces es probable que la fase Xiuhtépetl haya declinado para entrar a la fase Xalliquéhuac, la que llegó a su punto de inflexión en año de 1347, como lo documentó Chimalpahin, con lo que el volcán arribó a la fase Popocatépetl, en la cual se encuentra. Habrá que aclarar si las erupciones de fuego documentadas en los códices Telleriano-Remensis y Vaticano A fueron de gran magnitud, o sólo como las registradas en el mes de abril de 1997. Si estamos frente al primer caso, significaría que las probabilidades de una erupción de fuego actualmente no son remotas, lo que sí podríamos afirmar de confirmarse la segunda alternativa, que personalmente considero más factible. De ser así, el volcán lleva más de 650 años de haber pasado de la fase Xalliquéhuac a la Popocatépetl.

 

Manlio Barbosa C. Candidato a doctor en antropología por la ENAH. Investigador del Centro INAH Puebla. Profesor en el Colegio de Antropología Social en la BUAP.

Tomado de Barbosa C., Manlio, “Xiuhtépetl, Xalliquéhuac, Popocatépetl”, Arqueología Mexicana, núm. 41, pp. 62-67.

 

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