Guillermo Dupaix y su visita a Cantona, Puebla

El siglo XVIII representa un momento seminal para la arqueología mexicana. Palenque, Mitla, El Tajín, Teotihuacan, Xochicalco, Cantona, El Cerrito y otras insignes capitales de tiempos precolombinos sirvieron entonces de mudo escenario a viajeros deslumbrados por los vestigios de las civilizaciones extintas y por las antiguas glorias de sus constructores.

El sitio arqueológico de Cantona, ubicado en el actual estado de Puebla, fue objeto de varios reconocimientos en las últimas décadas del siglo XVIII, cuando formaba parte de la jurisdicción de San Juan de los Llanos. Desde aquel tiempo era conocido como “Cantón”, quizá en su acepción de “unidad política o administrativa de carácter territorial”, de supuesto “sitio con tropas acantonadas” o tal vez debido a las “calles estrechas” que distinguen su patrón urbano, según versa el Diccionario de la lengua española.

La visita a Cantona que llevó a cabo el capitán de dragones luxemburgués Guillermo Dupaix (1746-1817) se enmarcan en el contexto de sus “correrías particulares”, escapadas subrepticias durante sus misiones castrenses, de las cuales no solía informar a sus superiores. Sabemos que entre 1791 y 1804 visitó y documentó varios sitios arqueológicos del actual estado de Puebla, entre ellos Ometepec, Ixtacamaxtitlan, San José de Gracia, Teziutlán, Orizaba y Cantona. De este último, por desgracia, no se conserva ninguna descripción textual en extenso. Tan sólo ha llegado hasta nuestros días el dibujo en perspectiva de lo que pudiera ser la pirámide del conjunto del Juego de Pelota 6. Atesorado en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México, se trata de una hoja suelta de papel (AH-BNAH, 75), donde Dupaix trazó a lápiz el mencionado edificio en perspectiva.

Lo acompaña la siguiente glosa escrita por el propio capitán con tinta ferrogálica: “Antigua Ciudad (ó ruinas) en el mal país, cerca de la hacienda del Tezontle, cerca de Tepeyahualco, camino de Perote. Pirámide troncada al uso de los antiguos. llamada modernamente Canton; revestida de piedras esquadrada(s)”.

Leonardo López Luján. Doctor en arqueología por la Universidad de París Nanterre, director del Proyecto Templo Mayor INAH y miembro de El Colegio Nacional.

Tomado de Leonardo López Luján, “Exploraciones tempranas del sitio arqueológico de Cantona (1756-1804)”, Arqueología Mexicana, no. 197, pp. 22-29.