Desde el hallazgo de la ofrenda número 4 en La Venta se sabe que los mesoamericanos acostumbraban enterrar en sus centros ceremoniales conjuntos de figurillas antropomorfas formando complejas escenas.
Al igual que en otras partes de Mesoamérica, la gran mayoría de las colecciones recuperadas en excavaciones controladas pertenece a contextos domésticos.
Los trabajos más importantes en la región de Coyoacán se llevaron a cabo en las primeras décadas del siglo pasado, en los albores de la arqueología científica en México.
Los inicios del Preclásico, hacia 2500 a.C., en la Cuenca de México se asocian principalmente con el sedentarismo y una creciente actividad agrícola.
Coyoacán aparecía como un vergel próximo a la ciudad ante la mirada de los europeos: se encontraba en la orilla suroeste de la laguna de México, con el pedregal originado por el Xitle a sus espaldas
En la salida de la avenida Insurgentes norte hacia Pachuca teníamos hasta hace algunos años la presencia de dos enormes esculturas conocidas como “Indios Verdes”.







