• sábado, 17 de noviembre de 2018

Diversos mitos sobre el origen de los gobernantes en la Mixteca

LO QUE GUARDAN LOS ANTIGUOS LIBROS

Manuel A. Hermann Lejarazu

Uno de los mitos de origen más difundidos en la historiografía de la Mixteca es el relato de los señores de Apoala, cuya primera versión apareció publicada en el prólogo al Arte en lengua mixteca, compuesto por el fraile dominico Antonio de los Reyes en 1593. Casi un siglo después, fray Francisco de Burgoa registra una versión similar sobre el origen de los señores mixtecos en el valle de Apoala en su monumental Geográfica descripción, en 1674. Ambas narraciones se han convertido en una suerte de “historia oficial” que ha sido repetida por distintos autores modernos para interpretar algunas páginas del Códice Vindobonensis, por lo que a partir de estas fuentes establecen un origen común para numerosos pueblos y señoríos de la Mixteca alta, baja y de la costa.

No obstante, un análisis más detallado de los códices mixtecos prehispánicos revela que en realidad existió una enorme diversidad de relatos sobre el origen de los gobernantes que menoscaba la idea de un origen compartido recopilado tardíamente en el periodo colonial.

A grandes rasgos, el mito de los dominicos señala que el origen de la nobleza mixteca ocurrió en el valle de Apoala, cuando un grupo de personajes surgió de los árboles para conquistar y llevar las leyes a toda la región:

Vulgar opinión fue entre los naturales mixtecas, que el origen y principios de sus falsos Dioses y señores, avia sido en Apuala, pueblo desta Mixteca, que en su lengua llama yuta tnoho, que es Rio, donde salieron los señores por que dezian aver sido desgajados de unos Arboles que salian de aquel Rio, los quales tenian particulares nombres. Llaman también a aquel pueblo, yuta tnuhu, que es Rio de los linajes, y es el mas proprio nombre, y el que mas le quadra... En especial era tradición antigua, que los dichos señores que salieron de Apuala, se avian hecho quatro partes, y se dividieron de tal suerte que se apoderaron de toda la Mixteca (De los Reyes, 1976, pp. I-II).

Tenemos en los códices, en efecto, diversas representaciones de hombres y mujeres naciendo del interior de los árboles. Pero no es evidente que el lugar de origen haya sido Apoala, pues de acuerdo con el Códice Selden o Bodley, los antiguos señores surgieron de otros pueblos, como quizá Achiutla.

Otros ejemplos los encontramos en las páginas 39 y 38-I del Códice Bodley, donde se muestra a un grupo de señores que surgen de las fauces de la tierra. Incluso una de las escenas más notables se encuentra en la primera página del Códice Selden, en la que se representa el nacimiento del señor 11 Agua, Juego de Pelota Humeante, del interior de un enorme cerro. Desde la banda del cielo se manifiestan dos deidades importantes: el señor 1 Muerte, dios del Sol, y 1 Movimiento, relacionado con el planeta Venus. Ambos personajes llevan escudos, flechas y propulsores, pero uno de los dardos arrojado por los dioses se ensartó en el centro de la montaña y de su hendidura se manifiesta 11 Agua, quien aún tiene el cordón umbilical que lo une el cerro abierto. Finalmente, también existen diversos relatos del periodo colonial sobre el origen de los gobernantes. La Relación geográfica de Tamazola menciona que sus fundadores tuvieron un origen divino: “Dijeron que eran de un señor natural deste dicho pueblo, el cual se decía en mixteca Ya Co Cuuñi (2 Hierba). Y, preguntándoles de dónde nació y vino este señor a este dicho pueblo, dijeron que este señor bajó del cielo, y la mujer con quien fue casado, que se decía en lengua mixteca Ya Ji Mañe (11, 13 Muerte o Hierba) ...nació de una piedra que se abrió”

(Acuña, 1984, II, p. 244).
Una posible identificación de esta pareja se encuentra en el Códice Nuttall, donde se registra a la pareja 2 Hierba y 13 Hierba sentada jun- to a lo que parece su lugar de nacimiento. El glifo de cerro aparece cercenado en su mitad izquierda, lo que pudiera representar el topónimo mixteco Ñuu Ñahñu, “Pueblo o Tierra Partida” o Peña Tajada según la Relación geográfica de Tamazola (Acuña, 1984, II, p. 246; Jansen, 1982, pp. 274-275).

En general, los elementos que dan origen a los señores mixtecos se pueden distribuir entre piedras, montañas, peñascos, cuevas, ríos y árboles. Es probable que el mito recogido por Antonio de los Reyes formara parte de una nueva tradición que retomó elementos antiguos para reelaborar un nuevo discurso que fuera acorde a los tiempos de la dominación española. Desde luego, el simbolismo de los árboles es una característica mesoamericana y su asociación con el origen del poder se puede rastrear en los códices prehispánicos, pero ya en el periodo colonial dichos elementos experimentaron una reelaboración para legitimar una situación unificadora que convenía políticamente a unos cuantos señoríos, que buscaban mantener sus privilegios y hegemonía sobre comunidades más pequeñas.

 

Manuel A. Hermann Lejarazu. Doctor en estudios mesoamericanos por la UNAM. Investigador en el CIESAS-D.F. Se especializa en el análisis de códices y documentos de la Mixteca, así como en historia prehispánica y colonial de la región. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

 

Hermann Lejarazu, Manuel A., “Diversos mitos sobre el origen de los gobernantes en la Mixteca”, Arqueología Mexicana núm. 148, pp. 83-84.

 

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