• 2-dic-2021

Dupaix y sus “correrías particulares”

Leonardo López Luján

Otro protagonista fue el referido capitán Dupaix (Guillermo Dupaix (1746-1818), el capitán luxemburgués que desde su llegada a la Nueva España se hizo famoso por su afición a la arqueología), quien entre 1791 y 1804 llevó a cabo bajo su propio coste una serie de “correrías particulares” para consignar en texto e imagen la riqueza arqueológica de la Nueva España. Muchos de sus papeles de aquel entonces tienen bocetos a grafito de su propia mano, realizados en colecciones públicas, gabinetes privados, casas campesinas o sitios abandonados. Si bien escasean de virtudes artísticas, son lo suficientemente acuciosos para que hoy día podamos identificar algunas de las antigüedades representadas en los principales museos del mundo.

En 1794, Dupaix contrató a José Antonio Polanco para que “embelleciera” los bocetos de su Descripción de monumentos antiguos mexicanos, pues lo consideraba “buen dibujante y afectísimo á las Antiguedades”. Polanco era egresado de la Academia y tenía un taller de pintura –con un obrador y varios aprendices– en la calle Del Parque de la capital novohispana. Ahí redibujó en tinta y aguada las imágenes de 18 esculturas del Posclásico halladas en la ciudad de México y sus alrededores. Entre ellas, destacan tres piezas que en aquel entonces se exhibían en la Academia de San Carlos junto a yesos de esculturas grecolatinas: el famoso “Indio triste”, el ahuizote y un sapo. Once años más tarde, Dupaix fue comisionado por Carlos IV para documentar las antigüedades de la Nueva España. El objetivo primordial era conocer mejor el pasado prehispánico de la Colonia y apreciar las realizaciones artísticas previas a la llegada de Cortés. Entre 1805 y 1809, Dupaix realizó tres expediciones, acompañado de un no muy buen dibujante de San Carlos, oriundo de Toluca, que respondía al nombre de José Luciano Castañeda Borja (1774-ca. 1834). Juntos recorrieron el centro y sur novohispanos, llegando hasta Palenque en la Capitanía General de Guatemala. Lamentablemente, la invasión de España por los ejércitos napoleónicos canceló el proyecto, razón por la cual los dibujos de Castañeda nunca fueron grabados en cobre y publicados en Madrid: tendrían que esperar muchos años para ser impresos, pero ya en forma de litografías y no en España, sino en México, Londres y París, sucesivamente.

Imágenes: “Correrías particulares”. Bocetos de Dupaix redibujados en tinta y aguada por Polanco (1794). Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Ciudad de México. “Indio triste” y Ahuizote. Fotos: BNAH, Archivo Digital de las Colecciones del MNA, INAH-CANON.

 

Leonardo López Luján. Doctor en arqueología por la Universidad de París Nanterre y director del Proyecto Templo Mayor del INAH. Miembro de El Colegio Nacional.

Esta publicación puede ser citada completa o en partes, siempre y cuando se consigne la fuente de la forma siguiente:

López Luján, Leonardo, “Periodo colonial. Nueva España y Guatemala (1521-1821)”, Arqueología Mexicana, Edición especial, núm. 99, pp. 30-77.

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