• 24-oct-2020

El cacao como dinero

Frances Berdan

Los medios de intercambio en la época prehispánica y la Colonia

Los objetos mesoamericanos con funciones de intercambio más arraigadas eran los granos de cacao y las mantas llamadas quachtli. En las fuentes coloniales tempranas se menciona con frecuencia el uso de los granos de cacao como dinero. Se señala que el cacao podía intercambiarse por cualquier cosa, fueran productos adquiridos en los florecientes mercados o como pago por trabajo (como los 40 granos de cacao que se pagaban diariamente a los trabajadores en los campos de maguey en 1543 y los 20 granos por viaje que se pagaban a los cargadores en Yucatán). Las multas podían tasarse en granos de cacao. Aunque se trata de registros coloniales, el uso de los granos de cacao como forma de pago no es una costumbre española, y es verosímil que esos usos de los granos de cacao sean una práctica que viene de los tiempos prehispánicos.

Los pobladores del México precolombino reconocían diferentes tipos de cacao. Algunos se definían por el lugar de su producción, entre ellos Tochtépec, el Anáhuac (costas del Golfo y el Pacífico) y Guatemala. Distintas variedades de granos de cacao se pagaban como tributo al imperio azteca, una de ellas provenía de Cihuatlan, provincia costera del Pacífico, y era descrita como “cacao rojo”. Hay la posibilidad, apuntada por Francisco Clavijero, de que los aztecas usaran una especie de cacao para la bebida (una menuda variedad llamada tlalcacáhuatl), en tanto que otras tres especies se usaban como dinero. Clavijero sostiene que las especies empleadas como moneda producían bebidas de menor calidad.

El valor de esos diferentes tipos de granos podría haber variado según la preferencia por el dinero o por la bebida. Aunque los granos de cacao tenían relativamente escaso valor, y se les intercambiaba regularmente por artículos de bajo precio, al parecer se les consideraba lo bastante valiosos como para falsificarlos. Los falsificadores llevaban esto a cabo removiendo o perforando la vaina exterior del grano para extraer el apreciado chocolate, y lo remplazaban con huesos de aguacate molidos, arena u otro material semejante. Los granos adulterados eran luego mezclados con los buenos y vendidos juntos. Se dice que los falsificadores eran a tal punto diestros en su engaño que resultaba casi imposible distinguir los granos falsos.

 

Frances Berdan. Doctora en antropología por la Universidad de Texas, Austin. Profesora emérita de antropología en la California State University, San Bernardino. Se ha especializado en cultura, economía e historia aztecas.

Berdan, Frances, “Los medios de intercambio en la época prehispánica y la Colonia”, Arqueología Mexicana, núm. 122, pp. 62-67,

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