• 20-sep-2019

Representaciones arqueológicas en el Códice de Ñunaha

Manuel A. Hermann Lejarazu

A lo largo del siglo XVI numerosos grupos indígenas continuaron elaborando códices en los que plasmaban la herencia religiosa, política y social que existía antes de la llegada de los españoles. No obstante, pocos documentos dejaron constancia de los continuos cambios y vicisitudes que se presentaron en el mundo indígena durante los siglos subsecuentes; éste es el caso del Códice Muro o Códice de Ñunaha.

 

El Códice Muro o Códice de Ñunaha es un manuscrito mixteco elaborado a finales del siglo XVI que conserva el estilo y la manufactura de la tradición pictográfica prehispánica. Es decir, a pesar de tratarse de un documento relativamente tardío, el códice está hecho en una larga tira de piel de venado, doblada en forma de biombo y cubierta con una capa de yeso por ambos lados. No obstante, si bien mantiene el formato típico de los códices mixtecos prehispánicos como el Nuttall o el Bodley, el Códice Muro ya no fue realizado a color sino únicamente con tinta negra, pero mantiene los rasgos y el estilo que perduraban en la Mixteca durante el siglo XVI.

 

Lugar de origen y contenido

 

El documento proviene de la comunidad de San Pedro Coxcaltepec (Oaxaca), población conocida en lengua mixteca como Ñuu Naha (Ñunaha), que se localiza en una zona montañosa adyacente al valle de Nochixtlán, al noreste de la Mixteca Alta. De hecho, el códice todavía se encontraba en los archivos municipales del pueblo hacia 1933, pero para mediados de 1934 el manuscrito ya estaba en posesión de Félix Muro, quien finalmente lo vendió al entonces director del Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, Alfonso Caso. Hoy en día, el códice se resguarda en el actual acervo de Testimonios Pictográficos de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. 

Como la mayoría de los códices mixtecos, el Códice de Ñunaha trata principalmente sobre asuntos históricos y genealógicos de los linajes gobernantes más importantes de cada señorío. Aunque en lo particular el manuscrito sólo se refiere a la historia dinástica de Coxcaltepec, en general narra los numerosos enlaces matrimoniales que mantuvieron los señores de este lugar, durante la época prehispánica y colonial, con mujeres provenientes de sitios tan importantes como Tilantongo, Teozacoalco o Suchixtlán.

La historia registrada en el códice inicia en el año 3 casa o 1249, cuando un grupo de nobles o principales de Coxcaltepec se dirigen al señorío de Teozacoal-co en búsqueda de un gobernante que pudiera fundar un nuevo linaje tras la muerte de su último señor. El soberano de Teozacoalco que recibió a la pequeña comitiva se llamó 8 Conejo, Fuego de Tlaxiaco, y era descendiente directo del famoso conquistador 8 Venado, Garra de Jaguar.

El señor 8 Conejo concedió la petición y escogió a su segundo hijo, el joven 1 Casa, Jaguar que Mató al Cielo para que se dirigiera a Coxcaltepec y fundara una nueva genealogía. Justamente, en la página 3 del Códice Muro se representa a 1 Casa ya instalado en el palacio de su nuevo señorío y contrayendo matrimonio con dos mujeres que tenían por nombres: 7 Agua y 6 Viento.

Afortunadamente, no sólo en el Códice Muro se hace mención de estos personajes, ya que en manuscritos como el Códice Nuttall, también aparecen los señores 8 Conejo y 1 Casa, lo que demuestra la historicidad del Códice de Ñunaha a pesar de haber sido realizado a finales del siglo XVI. 

 

Hermann Lejarazu, Manuel A., “Representaciones arqueológicas en el Códice de Ñunaha”, Arqueología Mexicana núm. 88, pp. 71-75.

 

• Manuel A. Hermann Lejarazu. Doctor en estudios mesoamericanos por la UNAM. Investigador de tiempo completo en el ciesas-D.F. Especialista en el análisis de códices y documentos de la Mixteca, así como en la historia prehispánica y colonial de la región.

 

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