La agricultura en Mesoamérica

El descubrimiento de la agricultura por el hombre hace varios miles de años dio paso a un cambio cualitativo en el proceso de desarrollo de las sociedades, pues trajo nuevas formas de asentamiento como el sedentarismo, surgimiento de las primeras aldeas, y una organización social específica.
En mayo de 2011, durante trabajos de rescate arqueológico en un predio rústico de apenas cinco ha ubicado en plena zona urbana del municipio de Colima, se encontraron restos humanos que, posteriormente, pudimos asociar a materiales culturales de la fase Capacha (1500-1000 a.C.). Se continuó excavando tanto para recuperar el entierro como para confirmar que, en efecto, se trataba de un contexto funerario donde habían sido inhumados varios individuos, y no de un hallazgo aislado.
Se trata de un asentamiento prehispánico maya que presenta un patrón similar a otros sitios de la región.
En torno a la osamenta se hallaron nueve piezas de cerámica
La evidencia más reciente obtenida en México sugiere que la domesticación de las plantas fue un proceso complejo, con diferentes manifestaciones en distintas partes del territorio.
La humanización del maíz lo habilitó para convertirse en uno de los tres productos que sustentan al mundo, junto con el trigo y el arroz.
El ciclo de regadío tenía lugar en Tenochtitlan entre los meses XVII izcalli/ [veintena 1] I atlcahualo y VI etzalcualiztli.
En México, desde tiempos inmemoriales, hay cuatro fechas que han marcado los momentos clave del ciclo del maíz.
No hay datos que permitan aseverar esto; por el contrario, existen ciertas evidencias que permiten negarlo.














