El descubrimiento de la agricultura por el hombre hace varios miles de años dio paso a un cambio cualitativo en el proceso de desarrollo de las sociedades, pues trajo nuevas formas de asentamiento como el sedentarismo, surgimiento de las primeras aldeas, y una organización social específica.
En mayo de 2011, durante trabajos de rescate arqueológico en un predio rústico de apenas cinco ha ubicado en plena zona urbana del municipio de Colima, se encontraron restos humanos que, posteriormente, pudimos asociar a materiales culturales de la fase Capacha (1500-1000 a.C.). Se continuó excavando tanto para recuperar el entierro como para confirmar que, en efecto, se trataba de un contexto funerario donde habían sido inhumados varios individuos, y no de un hallazgo aislado.
La evidencia más reciente obtenida en México sugiere que la domesticación de las plantas fue un proceso complejo, con diferentes manifestaciones en distintas partes del territorio.