• 13-sep-2019

La cerámica de Atzompa

Gilberto Hernández Díaz , Leobardo Pacheco Arias

En Atzompa se han identificado dos tipos de vajilla doméstica: la de pasta amarilla (comales, ollas, tecomates y braseros) y la de pasta gris (recipientes de formas y tamaños variados). Por su parte, la cerámica ritual se relaciona con el culto a las deidades locales y a los muertos, y se trata básicamente de urnas o vasijas efigie con representaciones de personajes, fechas y divinidades, aunque existen también otras formas como figurillas humanas o de animales.

 

En los asentamientos prehispánicos de Mesoamérica, como es el caso del sitio de Atzompa, los materiales predominantes en las exploraciones arqueológicas son los fragmentos y piezas completas de barro cocido. Generalmente son vasijas o recipientes que se relacionan con el procesamiento, consumo, transporte y almacenamiento de bienes indispensables en la vida cotidiana y doméstica. También se encuentran diversos objetos de uso ceremonial como vasijas efigie, máscaras funerarias, instrumentos musicales y figurillas. Existen otros de naturaleza arquitectónica y decorativa, como almenas y tubos de drenaje.

Esta variedad de artículos es consecuencia de las necesidades colectivas y culturales en el tiempo y el espacio de los habitantes de Atzompa. Para indagar sobre algunos aspectos culturales de esa sociedad zapoteca y su producción cerámica se estudiaron las maneras en que se fabricaron esos objetos, así como las formas, el acabado y la decoración.

La actual comunidad de Santa María Atzompa se ha mantenido en el valle de Oaxaca como un centro productor de cerámica utilitaria (ollas, jarras, comales, apaxtles, entre otros) y recientemente de ornato (floreros, tibores, macetas, efigies humanas y religiosas). Esa cerámica se emplea en varias partes del estado de Oaxaca y fuera de él. El origen prehispánico de esta tradición parece reforzarse con los extraordinarios hallazgos en Atzompa, donde se localizaron hornos y utensilios relacionados con la alfarería, como pulidores de cuarzo y bases usadas para la elaboración de vasijas (Robles et al., 2011, 2012 y 2013).

La zona monumental de Atzompa se ubica en la cima del cerro conocido como El Bonete, 3 km al sur de la población de Santa María Atzompa. Gracias al “Proyecto Arqueológico del Conjunto Monumental de Atzompa (2007-2013)”, bajo la dirección de la Dra. Nelly M. Robles García, se han explorado y restaurado importantes áreas de la zona monumental y periférica, de las cuales proviene el acervo cerámico que se aborda en este artículo. 

 

Hernández Díaz, Gilberto, y Leobardo Pacheco Arias “La cerámica de Atzompa”, Arqueología Mexicana núm. 126, pp. 52-55.

 

Gilberto Hernández Díaz. Licenciado en arqueología por la ENAH y maestría en historia del arte por la Universidad de Baroda, India. Colaborador del “Proyecto Arqueológico del Conjunto Monumental de Atzompa”.

• Leobardo Daniel Pacheco Arias. Colabora en el “Proyecto Arqueológico del Conjunto Monumental de Atzompa”. Realiza su tesis de licenciatura en arqueología por la Universidad de las Américas Puebla con el tema de la manufactura e imaginería zapoteca de las urnas de Atzompa.

 

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