Personalidades del señor del fuego

Alfredo López Austin

La versatilidad de los personajes

Ningún dios tenía tantas personalidades como el Dios Viejo, señor del fuego, y a ellas correspondían nombres diferentes. Entre otros muchos, se le daba el tratamiento dual de Teteo Innan, Teteo Íntah (“madre de los dioses, padre de los dioses”), pues en el dios, presentado como pareja conyugal, residía la oposición complementaria que animaba el cosmos. Debido a que su residencia principal era el Eje cósmico, ocupaba tres niveles verticales: el Cielo Alto, la parte media del cosmos y el helado Inframundo. Su acción era diferente en cada nivel, por lo cual se decía que el dios estaba formado por tres personas diferentes. Estas tres personas, que ocupaban los tenamaztes (las tres piedras colocadas alrededor de las hogueras), eran Xiúhnel, Tozpan e Íhuitl. La primera de las trébedes, Xiúhnel, también era llamada Mixcóatl, por lo que se le puede asignar la posición más alta del Eje cósmico, correspondiente a la luz de la Vía Láctea con la que se identifica Mixcóatl. La persona del Inframundo recibía también los nombres de Cuécuex y Cuezalin, y su función principal era encender los cuerpos astrales muertos para que resurgieran luminosos por el oriente. En cambio, cuando el dios del fuego era contemplado a partir de sus funciones sobre la horizontalidad de la tierra, tenía cinco personalidades, pues adquiría una por cada cuadrante de la superficie (Xiuhtecuhtli verde, Xiuhtecuhtli amarillo, Xiuhtecuhtli blanco y Xiuhtecuhtli rojo), a las que se agregaba su suma o fusión, pues en este caso el dios era Nauhyotecuhtli (“señor del conjunto de los cuatro).

Imagen: El dios del fuego y el dios de la muerte se funden en una misma persona cuando el primero se encuentra en la parte más baja del Inframundo, donde recibe el nombre de Cuécuex. a) Cuécuex. Monolito encontrado en el Templo Mayor de Mexico-Tenochtitlan. b) Mictlantecuhtli. Códice Telleriano-Remensis, f. 15r. Foto: Marco A. Pacheco / Raíces; Digitalización: Raíces.

 

Alfredo López Austin. Doctor en historia. Investigador emérito del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.

López Austin, Alfredo, “La versatilidad de los personajes”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 92, pp. 62-66.