• 20-sep-2020

Quiénes y cómo pintaron el Códice Florentino

Características generales del Códice Florentino

Colaboradores

Los gramáticos trilingües, porque podían escribir en náhuatl, español y latín: Antonio Valeriano, Alonso Vegerano, Martín Jacobita, Pedro de San Buenaventura y Agustín de la Fuente.

Escribas, que lo ayudaron a pasar en limpio los textos: Diego de Grado, Bonifacio Maximiliano y Mateo Severino.

Metodología

Fray Bernardino de Sahagún elaboró cuestionarios o minutas para entrevistarse con los informantes nahuas. Los textos son el resultado de las charlas que tuvo con los sabios y que fueron recogidas por sus discípulos indígenas.

Estructura

La temática de la obra está ordenada siguiendo el tradicional modelo medieval que clasificaba a los seres en estricto orden jerárquico: primero todo lo que atañía a la divinidad; después lo relativo al hombre, y por último todo lo concerniente al mundo natural. Está dividida en 12 libros, aunque el de la retórica y filosofía moral y el de la conquista no estaban contemplados en la estructura original del autor. Los libros están divididos en dos columnas: la derecha con el texto en náhuatl y la izquierda con la traducción o paráfrasis en español, aunque hay párrafos que no se tradujeron al castellano, porque Sahagún consideró que la información es excesiva o intrascendente o porque le atribuyó únicamente valor lingüístico. Se intercalan con los textos pinturas enmarcadas, algunas en blanco y negro, pero la mayoría coloreadas con pigmentos brillantes.

Características físicas

Consta de 2 000 folios con 2 686 pinturas, posiblemente realizadas por 22 pintores. Hecha con papel europeo; originalmente encuadernada en cuatro volúmenes; mide aproximadamente 21.5 cm de ancho por 31.5 cm de altura.

Lugar en el que se encuentra

Biblioteca Medicea Laurenziana en Florencia, Italia, donde se guarda en la Colección Palatina, manuscrito 218-220.

Contenido

Libro I

Trata de los dioses, sus atributos, sus poderes, de las ceremonias que hacían para honrarlos y de sus atavíos. Sobre esta materia los indígenas informantes tuvieron grandes reservas, pues se trata de un libro muy breve en relación con la importancia y complejidad del tema. En este libro se encuentra un apéndice en el que fray Bernardino habla en contra de la idolatría.

Libro II

Trata de las fiestas y ceremonias religiosas, los edificios del Templo Mayor, las ofrendas y los ritos, los sacerdotes y los himnos rituales. Los himnos no se encuentran traducidos al español.

Libro III

Originalmente en este libro se iban a incluir los lugares a los que iban las almas de los muertos, sin embargo, esta información es escasa y se encuentra en el apéndice. Trata nuevamente de los dioses, en particular sobre los mitos relacionados con Huitzilopochtli, Coatlicue, Coyolxauhqui, Quetzalcóatl y Huémac. En el apéndice también aparecen dos textos sobre la educación y el sacerdocio.

Libro IV

Trata sobre la astrología judiciaria, es decir, la influencia de los astros en la vida de los hombres. Sahagún conservó este título para el libro aunque no está relacionado con los astros, sino que trata de la lectura de los destinos de acuerdo con la combinación de signos en el calendario de 260 días. Además, contiene información sobre la embriaguez, los comerciantes y los hechiceros.

Libro V

Trata de los agüeros y pronósticos; el autor lo consideró como un tema relacionado con el calendario adivinatorio, lo que explica este ordenamiento.

Libro VI

Trata de la retórica y filosofía moral. Este libro fue elaborado desde antes, en 1547, e incluido como sexto manuscrito en la obra. Contiene oraciones, arengas, exhortaciones, discursos, adagios, adivinanzas y formas metafóricas de hablar.

Libro VII

Trata de la astrología natural. También se incluye el mito del Quinto Sol y la descripción de la fiesta en que se ata el tiempo cada que concluye un ciclo de 52 años.

Libro VIII

Trata sobre los gobernantes de Tenochtitlan, Tlatelolco, Tetzcoco y Huexutla, y algunos datos de la historia de estos pueblos, así como de la forma de vida de los señores.

Libro IX

Trata sobre la historia de los comerciantes, los productos que manejaban, sus costumbres y ceremonias. Este material lo obtuvo Sahagún en Tlatelolco, principal sitio en el que se realizaba el comercio. Además de los mercaderes, también se menciona a otro gremio: los artesanos, aunque mucho del material sobre estos especialistas sólo se encuentra en náhuatl.

Libro X

Trata de los vicios y virtudes de los indios, las partes del cuerpo humano, las enfermedades, las medicinas y los diversos grupos que poblaron la tierra.

Libro XI

Trata sobre la historia natural, es decir, se aprecian los conocimientos que tenían los pueblos nahuas sobre la naturaleza y la manera en que la aprovechaban.

Libro XII

Trata sobre la conquista. Es un breve relato de la guerra y la derrota recogido en Tlatelolco. La inclusión de este libro choca con la composición lógica de la obra, pero Sahagún intenta justificarla diciendo que después de hablar de las cosas naturales es pertinente tratar las guerras, como cosa enemiga de la naturaleza humana.

 

S/A, “El Códice Florentino. Cronología”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 90, p. 12. Basado en textos de: Josefina García Quintana, Alfredo López Austin, Miguel Leon-Portilla y Xavier Noguez.

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