• viernes, 20 de julio de 2018

Sobre el “colapso” en ciudades mayas de las Tierras Bajas

Mercedes de la Garza

 Consideradas por el rey Waxaklahuun Ubbah K’awiil, 18 Conejo, de Copán, como los pilares del orden cósmico, cuatro de las principales ciudades mayas de las Tierras Bajas: Copán, Tikal, Calakmul y Palenque, colapsaron, al lado de muchas otras, entre 800 y 900 d.C. aproximadamente. Entre las causas está la incapacidad del sistema de gobierno para mantener el equilibrio social y cultural, así como el indispensable equilibrio entre el hombre y la naturaleza. Esto coincidió con fuertes cambios climáticos ocurridos en ese momento, a nivel mundial, que ocasionaron una gran sequía en el área maya, y con un ciclo solar que acrecentó la energía emitida por el astro.

 

En un siglo (aproximadamente de 800 a 900 d.C.), las magnas e imponentes ciudades mayas de las Tierras Bajas meridionales, orientales y centrales, que se habían gestado y habían logrado crear una gran civilización durante siglos, empezaron a perder su poder; se dejaron de realizar grandes construcciones, así como inscripciones en los monumentos; hubo una rápida disminución de la población; las dinastías gobernantes huyeron; y grupos de vagabundos ocuparon plazas y palacios, construyeron chozas y saquearon las riquezas de las tumbas y edificios. Por último, todas las urbes de los k’uhul ajawoob, “señores sagrados”, fueron abandonadas.

El llamado “colapso maya” no se dio al mismo tiempo en todas las ciudades, pero sí en un siglo, un periodo muy corto en relación con los muchos que duraron su origen y desarrollo. Durante decenios se han expuesto múltiples causas físicas y naturales de esa catástrofe, así como causas político-sociales e incluso religiosas; pero es posible que muchas de ellas hayan confluido en ese momento aciago.

En el transcurrir del llamado periodo Clásico (250 a 909 d.C.) la civilización maya llegó a su cúspide, influida por el gran coloso del Altiplano Central, Teotihuacan, que en ese momento tenía alrededor de 125 000 habitantes y una extensión de 20 km2. En ciudades mayas tan alejadas del Altiplano como Tikal y Copán se aprecia claramente esa influencia; pero los mayas alcanzaron altos niveles culturales propios, que los distinguen profundamente de los demás grupos mesoamericanos. Coincidiendo con la caída de Teotihuacan, hacia 600 d.C., se inicia en el área maya el llamado Clásico Tardío (600 a 909 d.C.), época en la que la cultura maya llega a un apogeo nunca antes visto y, en seguida, viene el colapso.

 

Los pilares del orden cósmico

Como un ejemplo de la profunda significación de esa debacle de la civilización maya del Clásico, haré una breve mención del elevado grado de cultura alcanzado por cuatro de las principales ciudades de las Tierras Bajas, bajo el gobierno de los señores dinásticos, destacando cómo ocurrió su caída. Los datos provienen principalmente de las notables investigaciones epigráficas, históricas y arqueológicas de nuestro tiempo (Martin y Grube, 2002; De la Garza, Bernal y Cuevas, 2012).

Estas ciudades son las mencionadas en un texto del 731 d.C., labrado en la estela A de Copán por el gobernante Waxaklahuun Ubbah K’awiil, 18 Conejo:

 …ellos son los Cuatro Árboles del Cielo,

los Cuatro Cocodrilos del Cielo,

las Cuatro Puntas del Cielo:

el Sagrado Gobernante de Copán,

el Sagrado Gobernante de Tikal,

el Sagrado Gobernante de Calakmul

y el Sagrado Gobernante de Palenque

…el Rostro del Cielo y el Rostro de la Tierra,

del Oriente y el Poniente,

del Norte y el Sur.

Ellos abrirán el inframundo

y cerrarán el inframundo…

Y simbólicamente, los señores sagrados, k’uhul ajawoob, de ésas y todas las demás ciudades del área, sí abrieron el inframundo con su desmesura, y como el griego Faetón, cayeron para siempre sus dinastías y sus grandes ciudades.

 

Copán: Ux Witik

Esta ciudad se encontraba en un cerrado valle en el extremo oriental de las Tierras Bajas. Su gran desarrollo se dio desde 416, d.C., cuando un personaje, que quizá procedía de Teotihuacan, fundó una poderosa dinastía, de la que se conocen 16 reyes. El primer rey fue K’inich Yax K’uk’ Mo’, “Gran Sol Primer Quetzal Guacamayo”, cuya sepultura se encuentra bajo otros siete edificios, costumbre que en Mesoamérica tenía un sentido fundamentalmente religioso: conservar y acrecentar el poder sagrado del templo, donde los dioses estaban acostumbrados a recibir las ofrendas. La ciudad tuvo 400 años de evolución. El gobernante que la condujo a su clímax cultural fue Waxaklahuun Ubbah K’awuiil, 18 Conejo, que ascendió en 695 d.C. y murió en 738 d.C., decapitado por el rey de la ciudad rival, Quiriguá, quien con engaños lo llevó a su ciudad. A él se deben las obras arquitectónicas y escultóricas más bellas de la ciudad. Copán se distingue por una escultura de gran perfección plástica, considerada entre las mejores del área maya.

La ciudad logró una enorme riqueza económica, pero en el reinado de Yax Pasaj, Madrugada, gobernante número16, que tomó el poder en 763 d.C., ya había síntomas de decadencia: la población había aumentado a casi 20 000 personas; había miseria, enfermedades y hambre, que irían incrementándose. La explotación del valle había alcanzado proporciones desastrosas, a causa de las grandes construcciones que requerían estuco: yeso proveniente de la quema de piedra caliza, lo cual ocasionó una gran deforestación. A pesar de que los copanecos usaron después piedra labrada, ya no pudieron recuperarse. El último rey fue Ukit Tok, que ascendió al trono en 822 d.C. Se sabe que después algunos grupos ambulantes invadieron la ciudad y permanecieron ahí hasta 950 d.C., cuando el sitio fue totalmente abandonado.

 

Mercedes de la Garza. Doctora en historia por la UNAM. Investigadora emérita de la UNAM, Investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadores y miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia. Su obra escrita consta de 31 libros y 185 artículos y capítulos en libros

 

de la Garza, Mercedes, “Sobre el ‘colapso’ en ciudades mayas de las Tierras Bajas”, Arqueología Mexicana núm. 149, pp. 52-57.

 

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