Otros títulos: Modos que tenían los indios para celebrar sus fiestas en tiempos de la gentilidad, y figuras ridículas de que usaban. Fecha: Su ejecución fue ordenada por Veytia en 1755.
Origen: El material es de filiación mexica, probablemente elaborado en la ciudad de México.
Repositorio: Biblioteca del Palacio Real o de Oriente, en Madrid.
Sin duda el contenido de esta pictografía, que porta el nombre del historiador novohispano Mariano Fernández de Echeverría y Veytia (1718-1780), es una copia de la primera parte del Códice Ixtlilxóchitl, elaborado hacia 1600, así como de dos ilustraciones (el dios Tláloc y el Templo Mayor de Texcoco) de la segunda parte del códice citado. La aseveración de que se trata de una copia se encuentra en la foja 55, recto y vuelta.
El Veytia contiene descripciones, en español y con sus correspondientes ilustraciones, de las 18 fiestas en el calendario de 365 días.
La cuenta se inicia con la celebración de xilomanaliztli (ofrecimiento de jilotes) y termina en izcalli (crecimiento). Se agrega además una imagen de Ehécatl-Quetzalcóatl. El Códice Ixtlilxóchitl carece de los folios 109 y 111. Una de sus figuras faltantes aparece copiada en el Veytia, que corresponde a la representación del dios Huitzilopochtli, de cuerpo entero, a la que nos referiremos más adelante.
Además, en el Veytia se agregó un calendario de 52 años en forma rectangular (f. 59r), donde se intentó yuxtaponer el tiempo de un xiuhmolpilli (atadura de los años), los rumbos del universo y los elementos agua, tierra, fuego y viento. El calendario parece corresponder al descrito por Lorenzo Boturini Benaducci (1702-1755) en su Catálogo como “las quatro triadecateridas de los años tultecas”. En el ejemplo incluido en el Veytia se registran las palabras “triadecateridas del siglo”. Tal vez Veytia conoció y reprodujo el que alguna vez poseyó Boturini.
Tomado de Xavier Noguez, “Códice Veytia”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 127, pp. 26-27.


