El “Proyecto Arqueológico del Conjunto Monumental de Atzompa” comenzó en 2007 como un modelo de gestión entre el INAH y la comunidad de Santa María Atzompa, Oaxaca, para la salvaguarda del sitio arqueológico.
Las vasijas efigie o urnas tuvieron múltiples significados y funciones relacionados con el ámbito ritual, religioso, político y social de la antigua cultura zapoteca.