• 2-dic-2020

Códice Borgia

Xavier Noguez

Breve historia del códice

La primera noticia, no muy clara, lo ubica en el expalacio Giustiniani, Italia. Más tarde, el códice fue adquirido por el cardenal Stefano Borgia (1731-1804), quien posteriormente lo donó a las colecciones de la Sacra Congregatione de Propaganda Fide. De ahí pasó al repositorio citado previamente.

Contenido

Se han realizado varios estudios muy significativos, sin embargo, queda todavía por aclarar la relación entre las partes y el todo, el complejo contexto general y su uso o usos. Actualmente los especialistas están de acuerdo en que se trata de un  tonalámatl o “almanaque de los destinos”, libro mántico o adivinatorio, con un carácter augural referido a más de una actividad humana. En particular, se han identificado prescripciones médicas y de ayuda al ciclo agrícola. Se registran también los ciclos venusinos, referencias a espacios sagrados –reales o míticos– y la actividad de los nueve señores de la noche. La dirección de su lectura es de derecha a izquierda.

Estudios principales

Los primeros intentos de descifrar el contenido se realizaron a finales del siglo XVIII. Sin embargo, no fue sino hasta la aparición del monumental trabajo de Eduard Seler (1904 y 1909) cuando se fijaron bases sólidas para entender los significados generales. Karl Anton Nowotny, en 1961 (edición en inglés, 2005), propuso un nuevo acercamiento de carácter mántico, matizando el astralismo de Seler. En la actualidad contamos con ediciones facsimilares y estudios amplios, que nos permiten un acercamiento directo al códice y sus interpretaciones.

Otros nombres: Codex  Borgianus, Códice Borgia Messicano 1, Manuscrito de Veletri.

Lugar donde está depositadoB: Fondo Borgiano de la Biblioteca Apostólica Vaticana en Roma, Italia.

Lugar de origen: Posiblemente una región que comprende el sur de Puebla y el noreste de Oaxaca. Algunos autores extienden dicha área hasta La Mixtequilla, Veracruz, y zonas cercanas a las costas del Golfo de México.

Fecha de elaboración: Época prehispánica, entre el siglo XIII y finales del XV.

Características físicas

Una larga piel curtida de venado de 10.34 m, doblada en forma de biombo y formando 39 secciones, cada una de las cuales mide aproximadamente 27 por 26.5 cm. La piel fue cubierta con una delgada capa de estuco, con el objeto de alisar y blanquear la superficie. Sólo la primera y la última sección presentan un visible deterioro, debido a una quemadura.

Formas y colores

Se trata de uno de los más bellos e importantes manuscritos pictográficos mesoamericanos, con una glífica “inequívoca y sofisticada”, que se plasmó a través de figuras definidas por una línea negra que enmarca con firmeza las formas en colores sin matices.

Descripción de la Lámina 17

En esta lámina se encuentra una imagen de gran tamaño de Yayauhqui Tezcatlipoca, “El espejo humeante de color oscuro”, acompañado de dos deidades femeninas, colocadas en la parte superior, y que han sido identificadas como Chalchiuhtlicue, “Diosa del agua viva” (derecha), y Xochiquétzal, “Diosa de las flores, como diosa solar” (izquierda). Entre las diosas y Tezcatlipoca se registró una parte de la secuencia de signos de los días que, de derecha a izquierda, comienzan con ácatl, “caña”, y terminan con xóchitl, “flor”. El Tezcatlipoca oscuro muestra los 20 signos de los días colocados tanto en su cuerpo como en sus atavíos. Porta en la mano izquierda un escudo y cinco jabalinas; en la derecha sostiene una flauta muy adornada, de donde sale una serpiente azul, asociada al glifo quiáhuitl, “lluvia” (cabeza con anteojeras y fauces). Arriba de este glifo se colocó un átlatl, “lanzadardos”. Además de que Tezcatlipoca está representado como el muy poderoso señor de los 20 días del calendario ritual (tonalámatl), es también posible que la colocación de los glifos calendáricos tenga alguna relación mágico-ritual con determinadas partes del cuerpo humano y ciertos atavíos propios de esta importante deidad.

 

Xavier Noguez. Licenciado y maestro en historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Doctor en estudios latinoamericanos por la Universidad de Tulane, Nueva Orleáns, Louisiana. Investigador de El Colegio Mexiquense, dedicado al estudio y publicación de códices coloniales del Centro de México, así como a temas sobre el origen del guadalupanismo y la iconografía prehispánica y colonial temprana de tradición nahua.

Noguez, Xavier, “Códice Borgia”, Arqueología Mexicana, núm. 77, pp. 68-69.

Texto completo en la edición impresa. Si desea adquirir un ejemplar:

https://raices.com.mx/tienda/revistas-la-sierra-gorda-de-queretaro-AM077