• sábado, 11 de agosto de 2018

Arte y política
en México-Tenochtitlan

Felipe Solís

Las creaciones más espectaculares y monumentales del arte mexica son -como en prácticamente todas las grandes culturas- representaciones de la religiosidad y relatos del poder: síntesisy justificación del concepto de dominio sobre el universo. Formas heredadas de anteriores culturas -toltecas y teotihuacanos, principalmente- así como monumentos historiados que inauguran una tradición artística inédita (por ejemplo, las llamadas Piedra del Soly Piedra de Tizoc) forman el magnífico corpus artístico que México-Tenochtitlan nos dejó como legado inigualablede su gloria y poderío.

 

Cuán lejos estaban los mexicas de imaginar el punto de dominio, riqueza y esplendor que alcanzarían -uniendo su habilidad y esfuerzo- hacia mediados del siglo XV. Nos referimos, por supuesto, a aquellos primeros mexicanos que -después de haber salido de Aztlan, su patria original recorrieron azarosamente numerosos puntos de los actuales estados de Hidalgo y México, así como de la región lacustre del Altiplano Central.

 

México-Tenochtitlan

De acuerdo a los relatos históricos que describen ese movimiento migratorio, de tiempo en tiempo su dios tutelar les prometía una tierra mesiánica, el sitio donde fundarían su ciudad, México-Tenochtitlan, de donde extenderían su dominio militar hacia todos los puntos del universo y a donde, en correspondencia, afluirían riquezas y tributos sin par hasta convenirla en la más afamada de su tiempo. Y a esta urbe haremos referencia, en torno a las expresiones artísticas que debieron caracterizarla como el centro de poder de los mexicas: la ciudad donde el águila se posó sobre e l nopal, como símbolo imperecedero del pueblo elegido.

México-Tenochtitlan debió conjuntar, entre los siglos XV y XVI de nuestra era, a los más importantes artistas, quienes de buen grado o por obligación tributaria- trabajaron al servicio de los dirigentes mexicas. De esta manera, además de su gran arquitectura, la ciudad fue adquiriendo poco a poco su carácter peculiar gracias a los importantes ejemplos de escultura monumental labrada en rocas de gran dureza -el material elegido consistía principalmente en andesita y basalto.

 

Tradiciones en piedra

En cuanto a la escultura monumental en piedra, hemos de advertir que, no obstante que algunas formas fueron heredadas por los mexicas de pueblos inmediatamente anteriores -como los toltecas y aun los teotihuacanos- , fue durante el Posclásico Tardío cuando surgieron tradiciones estilísticas que desarrollaron el carácter dominante de la época. Así, tenemos en primer término la llamada escultura en bulto redondo, en la cual reconocemos un carácter humano por excelencia: imágenes de hombres con su vestimenta tradicional, el maxtlatl; guerreros con sus disfraces de animales sagrados, luciendo tocados y joyería de excelsa calidad; representaciones de las deidades fundamentales del panteón mexica -quizás, en su mayoría, verdaderos sacerdotes que modelaban orgullosos los atavíos e insignias característicos de la deidad.

 

Felipe Solís. Arqueólogo. maestro en Antropología. Actualmente es subdirector de Arqueología del Museo Nacional de Antropología.

 

Solís, Felipe, “Arte y política
en México-Tenochtitlan”, Arqueología Mexicana núm. 15, pp. 42-47.

 

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