Dios D o Itzamna’, señor supremo del panteón maya

Erik Velásquez García

Página 4 (Escriba 2). Almanaques misceláneos, serie II

 

Sección b. Este almanaque inicia en la página 4b, pero termina inmediatamente en la siguiente. Igual que en el anterior, se utiliza la metáfora pehkaj, ‘fue atronado’, para expresar la idea de que el vaticinio se generó tronando o emitiendo un sonido estridente sobre la palabra de las deidades, o bien, sobre los dioses mismos. Consta de varios augurios o cláusulas jeroglíficas cortas, que versan como sigue: (1) pe[h]kaj K’uh, ‘K’uh fue atronado’; (2) pe[h]kaj Itzamna[’] Kokaaj, ‘[el dios] Itzamna’ Kokaaj fue atronado’; (3) pe[h]kaj K’uh, ‘K’uh fue atronado’; (4) pe[h]kaj Ik’(?), ‘[el dios del viento] Ik’(?) fue atronado’; (5) pe[h]kaj Ho’ Itzam Tuun, ‘[el dios] Ho’ Itzam Tuun fue atronado’.

No obstante, existe sólo una viñeta iconográfica: el anciano dios D o Itzamna’, señor supremo del panteón maya, se asoma por las fauces del lagarto primordial del universo, que en los documentos de la época virreinal se conoce como Itzam Kaab Áayin, ‘Lagarto Cocodrilo de la Tierra’, o Ya’ax Mumul Áayin, ‘Cocodrilo Colocho Verde’, un reptil de hábitos anfibios que se cree representa la superficie de la tierra flotando sobre las aguas del océano. Es interesante la etimología del segundo nombre, pues en itzá mumulix significa ‘colocho’ o ‘rizo pronunciado de cabello’, lo que coincide con la imagen del gran lagarto escamoso representado en esta página. El augurio sobre el cuerpo del reptil versa como sigue: Kiimil cham[a]l, k’as(?) umu’uk, loba[l], k’ahk’ te’ tuun, ‘[el dios] Kiimil es mortandad, ruin(?) es su anuncio, malo, castigo por fuego’.

Un pronóstico aciago que podría evocar el cataclismo cósmico y la renovación periódica del universo que, según los mitos mayas, fue causado en parte por un cocodrilo primordial (Vail y Hernández, 2013; García Barrios, 2015). Del mismo modo, los mayas yucatecos aún creían en el siglo XVI “que el mundo se había de acabar por fuego, y en significación de esto […] pintaban un lagarto que significaba el Diluvio y la tierra” (De la Garza, 1983, vol. I, p 72). La expresión te’ tuun, ‘palo-piedra’, que aparece pintada en el cuerpo del cocodrilo, es un difrasismo semejante al de <cuahuitl tetl>, ‘palo-piedra’, que en náhuatl equivale a castigo (Garibay, 1953). Un difrasismo es la asociación de dos palabras con significado diferente, que juntas construyen un tercer sentido, más rico que el de las dos por separado

 

Erik Velásquez García. Doctor en historia del arte por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde imparte asignaturas sobre arte prehispánico y epigrafía maya. Investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, especialista en arte y escritura jeroglífica maya. Forma parte del equipo de profesores de los Maya Meetings de la Universidad de Texas, Austin.

Tomado de Erik Velásquez García, “Página 4 (Escriba 2). Almanaques misceláneos, serie II”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 67, pp. 20-21.