• 7-ago-2020

El fin del imperio mexica y Tlaxcala

Michel Graulich

Moctezuma II y el fin del imperio azteca

Tlaxcala

Aconsejado por los cempoaltecas, Cortés se dirige a Tlaxcala, esperando que ésta se alíe con él contra Tenochtitlan. Pero desde 1454 Tlaxcala ha estado unida a Tenochtitlan por el pacto de la guerra florida, según el cual en caso de agresión de una fuerza exterior los aliados deben prestarse ayuda. Entre los tlaxcaltecas hay quienes quieren respetar el pacto –los jóvenes guerreros–, pero otros prefieren aliarse con los españoles pues durante décadas los mexicas se han aprovechado de la guerra “florida” para estrangular poco a poco al Estado tlaxcalteca. En un primer momento, los tlaxcaltecas cumplen con su deber, animados, podemos conjeturar, por enviados de Moctezuma. Pero vencidos sistemáticamente en varias batallas, finalmente piden la paz y reciben a los españoles en Tlaxcala, en presencia de los furiosos embajadores mexicas.

Otra vez todo acaba mal para Moctezuma. Al parecer, incluso los temibles guerreros tlaxcaltecas no pueden hacer nada frente a unas centenas de españoles. Como en Cintla, sus ataques fueron infructuosos. Hay que encontrar algo nuevo. Mientras tanto, los embajadores mexicas proponen a Cortés pagarle cada año, en la costa, el tributo que quiere. Esta propuesta llega después de innumerables regalos, lo que nos permite entender por qué el tlatoani no ataca a los españoles directamente, por qué hace pelear a otros en su lugar: a los mayas en el río Tabasco, a los tlaxcaltecas y, como veremos en seguida, a los cholultecas en el camino a México-Tenochtitlan. Efectivamente, Moctezuma se da cuenta, cada vez más, que Cortés y sus hombres no son sino la vanguardia de un mundo nuevo, poderoso y terrible. Pensando en términos mesoamericanos, cree que, si no se resiste a los recién llegados, salvará su imperio: porque en Mesoamérica, y en particular en el imperio azteca, los reyes de ciudades-Estado que se someten sin pelear y pagan tributo conservan su trono y la autonomía de su territorio. Desgraciadamente, Cortés rechaza la propuesta e insiste otra vez en ir a México-Tenochtitlan. La lucha debe continuar.

 

Michel Graulich (1944-2015). Doctor en filosofía y letras por la Universidad Libre de Bruselas. Profesor de la Escuela Práctica de Altos Estudios (sección Ciencias Religiosas) de París.

Graulich, Michel, “Moctezuma II y el fin del imperio azteca”, Arqueología Mexicana, núm. 69, pp. 70-75.

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