• 26-sep-2021

La tumba 1 de Uxul, Campeche

Kai Delvendahl, Nikolai Grube

El hallazgo de una tumba, en 2012, con una rica ofrenda de más de 1 300 años, puede ayudar a iluminar el periodo inmediatamente posterior al descenso de la influencia de la dinastía Kaan en Uxul, en un tiempo que sin duda estuvo caracterizado por luchas internas por el poder entre diferentes linajes de la ciudad y una situación general de incertidumbre política, que contribuyó al abandono de Uxul antes de finales del siglo viii. La tumba fue localizada tras las exploraciones en la crujía sur de la Estructura K2, en el basamento del edificio. La crujía sur, originalmente una galería abierta, se dividió en cuartos individuales de 5-5.30 m de largo por 2.30 m de ancho con la instalación de muros transversales. La tumba 1 se descubrió al excavar un pozo en una amplia banqueta dentro del cuarto inmediatamente al este del paso central. Un primer indicador de una modificación mayor se notó al llegar al piso de la habitación, que había sido quebrado en un área extensa y posteriormente sellado con argamasa por los propios mayas en algún momento hacia finales del Clásico Tardío. Este tipo de sellamientos muchas veces señalan que se volvió a abrir la tumba para celebrar rituales o remover objetos o huesos, que se utilizaban como reliquias. Abajo del sello de argamasa se encontró una cuidadosa alineación de piedras y en seguida varias capas de relleno y tierra sin algún orden aparente. A 1.56 m bajo la banqueta, entre piedras de diferentes tamaños, se halló una vasija intacta de 45 cm diámetro y del tipo Chinaja Impreso, que por la forma y el tipo de decoración corresponde a la segunda mitad del Clásico Tardío, más específicamente entre 700 y 750 d.C. La vasija estaba depositada boca abajo sobre otra capa de piedras planas cautelosamente colocadas, casi inmediatamente encima de las tapas de bóveda de la tumba, alineada en línea vertical con el plato que cubría el cráneo del difunto, estableciendo así una conexión con el interior de la cámara funeraria.

La tumba misma se extiende en dirección norte-sur, a aproximadamente 1.5 m por debajo del piso de la crujía, en eje con la entrada del cuarto del Patio Noreste. Según la terminología de Alberto Ruz Lhuillier (1968), se trata de un entierro en una cámara funeraria, es decir, un entierro en un espacio construido exclusivamente para el propósito de fungir como sepultura. Welsh (1988) lo clasificaría como una cripta de tipo “sencillo”, es decir, una cámara con muros de piedras rústicas, colocadas verticalmente y con techo de lajas, en la cual los muros, el piso y las lajas pueden estar recubiertas con mortero.

Imagen: Izquierda: Salvo por tres piezas de cerámica de la ofrenda, rotas por algunas cuñas de piedra que cayeron por el paso de los siglos, la tumba estaba intacta. Derecha: En esta vasija hay dos escenas. En la de la izquierda, un miembro de la nobleza pinta la cara o la nariz del perro que se ve a su derecha; En la escena de la derecha se ve a un gobernante y a un miembro de la nobleza. Tumba 1, Estructura K2, Uxul. Fotos: Proyecto Arqueológico Uxul.

 

Kai Delvendahl. Director de campo del Proyecto Arqueológico Uxul. Doctor en antropología por la UNAM. Ganador del Premio Alfonso Caso 2007. Autor de Las sedes del poder. Evidencia arqueológica e iconográfica de los conjuntos palaciegos mayas del Clásico Tardío (Mérida, 2010). Investigador de la Universidad de Bonn, Alemania.

Nikolai Grube. Director del Departamento de Antropología de las Américas de la Universidad de Bonn, Alemania. Sus investigaciones recientes abordan la historia dinástica de los reinos mayas y el desarrollo de la escritura en Mesoamérica. Desde 2007 dirige el Proyecto Arqueológico Uxul.

Delvendahl, Kai y Nikolai Grube, “La tumba 1 de la Estructura K2. Uxul, Campeche”, Arqueología Mexicana, núm. 120, pp. 22-27.

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