• 17-jul-2019

Los cuchillos ataviados de la Ofrenda 125. Templo Mayor de Tenochtitlan

Ximena Chávez, Alejandra Aguirre, Ana Miramontes, Erika Robles

En la Ofrenda 125 del Templo Mayor de Tenochtitlan se encontraron 27 cuchillos de pedernal con atributos de dioses, sacerdotes y guerreros. Dos de ellos presentaban ajuares idénticos a los atributos iconográficos de los dioses Ehécatl-Quetzalcóatl y Xólotl. Por primera vez presentamos estos singulares objetos ya restaurados, aunque cabe mencionar que los cuchillos ataviados no son exclusivos de esa ofrenda. La información contextual nos permite proponer que una gran cantidad de los llamados “cuchillos rostros” recuperados en diversas ofrendas del edificio eran representaciones de personajes míticos.

 

La ofrenda 125

 

Estas extraordinarias piezas fueron encontradas en 2008, durante la séptima temporada de excavación del Proyecto Templo Mayor, inah, bajo la dirección de Leonardo López Luján. Los trabajos de exploración se desarrollan en el predio conocido como el Mayorazgo de Nava Chávez, ubicado en la intersección de las calles Argentina y Guatemala. En este sitio se encuentran los restos de la plaza oeste y de la escalinata de la plataforma correspondiente a la etapa VI del Templo Mayor (1486-1502 d.C.). Recientes investigaciones revelaron la presencia de una entrada escalonada, con forma de pirámide invertida, la cual se localizaba al oeste del monolito de la diosa Tlaltecuhtli, escultura encontrada por los integrantes del Programa de Arqueología Urbana en 2006. Este acceso aún se encuentra en exploración, pero en su interior se descubrieron siete depósitos rituales, entre los que destaca la Ofrenda 125. Se trata de una caja de sillares de tezontle, donde los sacerdotes depositaron el cadáver de un cánido ataviado, rodeado por 19 cuchillos que presentaban ajuares de diferente calidad y simbolismo. Estos elementos fueron cubiertos por más de 2 000 organismos marinos y de agua dulce. Sobre ellos fueron colocados 8 cuchillos más, dos águilas reales y otros objetos. En esta caja de sólo 50 x 80 x 46 cm se registraron, aproximadamente, 3 800 elementos arqueológicos.

Al destapar este extraordinario depósito se localizó un cuchillo rostro con base de copal, el cual presentaba prácticamente todo su ajuar in situ. Este hallazgo fue decisivo, pues nos permitió comprender la naturaleza de estos elementos y así orientar su registro y excavación, entendiéndolos como unidades.

 

Restauración

 

Esta tarea fue posible gracias al desarrollo de una metodología fundamentada en los principios de la conservación-restauración, los datos arqueológicos y el uso de fuentes históricas. El registro de campo fue de vital importancia, pues los dibujos y fotografías sirvieron como base para colocar los objetos en la misma posición en la que fueron encontrados. Esto permitió visualizarlos de manera integral, evaluar el desplazamiento de algunos ajuares, así como tomar decisiones sobre los materiales a emplear en la restauración. Además, para la ubicación final de cada objeto nos apoyamos en las representaciones iconográficas de Ehécatl-Quetzalcóatl y Xólotl, con quienes comparten atributos. La integración de los diversos objetos se realizó en dos fases: la primera implicó su extracción, limpieza y conservación, y la segunda correspondió a su restauración, en la que se reintegraron los ajuares. Los procesos de conservación-restauración no sólo permitieron ensamblar el conjunto, sino que aportaron soporte, estabilidad y duración a cada objeto asociado.

 

Chávez, Ximena, Alejandra Aguirre, Ana Miramontes, Erika Robles, “Los cuchillos ataviados de la ofrenda 125. Templo Mayor de Tenochtitlan?”, Arqueología Mexicana núm. 103, pp. 70-75.

 

• Ximena Chávez. Arqueóloga por la enah. Cuenta con estudios de antropología física por FFYL/IIA, UNAM. Investigadora del Proyecto Templo Mayor, séptima temporada. 

• Alejandra Aguirre. Maestra en antropología, con especialización en arqueología, por FFYL/IIA, UNAM. Investigadora del Proyecto Templo Mayor, séptima temporada. 

• Ana B. Miramontes. Restauradora por la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía. Restauradora-conservadora del Centro INAH Veracruz. Trabajó en el área de conservación del Proyecto Templo Mayor, séptima temporada.

• Erika Robles Cortés. ENAH. Colaboradora del Proyecto Templo Mayor, séptima temporada.

 

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