• 27-sep-2020

¿Quién es Chaac?

Mercedes de la Garza

Chaac, la sacralidad del agua

La deidad que en los textos coloniales recibe el nombre de Chaac fue identificada por Paul Schellhas (1904) como el dios B, el más representado en los tres códices mayas, por su clara significación de lluvia y relámpago. En ellos aparece con cuerpo humano y cara con larga nariz colgante, en la que se funden la mandíbula superior de la serpiente y la trompa de la danta (tapir); sobre esta nariz hay un elemento con forma de voluta curvada hacia arriba; tiene ojo serpentino, con pupila en espiral, y bajo el párpado inferior lleva otra voluta semejante a la de la nariz que se prolonga sobre la sien; un colmillo curvo, que identifica a las serpientes del Clásico, sale de la comisura de su boca. En muchas ocasiones, porta en la mano su hacha-rayo; a veces lleva una antorcha, símbolo de sequía, ya que de él dependía que lloviera o no, o bien, vacía agua de una vasija. Se le dibuja sembrando, sentado sobre árboles de los rumbos cósmicos, sobre animales, sobre bandas astrales, sobre nubes, dentro de un marco de signos caban (tierra). Todo ello lo presenta como deidad agrícola, coincidiendo con las referencias al dios en las fuentes escritas coloniales. Como ha mostrado Karl Taube, Chaac ha sido asociado también con la guerra y con el dios GI de Palenque.

El nombre glífico de la deidad, que aparece principalmente en los códices, puede llevar el prefijo yax, agua verde-azul. Se trata del glifo T668, que representa una cara de perfil con un signo ik, viento, como ojo.

Una de las características principales de Chaac es su relación con la serpiente, principal símbolo del agua en el mundo mesoamericano. En los códices y otras representaciones lleva una serpiente en la mano, saliendo de su boca o entrelazada en su cuerpo. A veces la cabeza del dios se une al cuerpo de una serpiente (Códice Dresde, p. 35b, y Códice Madrid, p. 10b), lo que ocurre también con Kawiil; otras, se entrelaza con el ofidio o marcha delante de una serpiente cuyo cuerpo forma un recipiente acuático (Códice Madrid, p. 4a).

Imagen: Izquierda: La serpiente fue uno de los símbolos principales del agua en Mesoamérica. En murales, esculturas y piezas de cerámica, Chaac lleva una serpiente en la mano, o bien, ésta sale de su boca o se entrelaza a su cuerpo y, en ocasiones, la cabeza del dios se une al cuerpo de ese ofidio, o marcha delante de éste, que con su cuerpo forma un recipiente en que se almacena agua. a) Códice de Dresde, p. 35b. b) Códice Madrid, p. 4a. Derecha: Urna de Chaac. Mayapán. Museo Nacional de Antropología. Reprografías: Archivo de Mercedes de La Garza. Foto: Jorge Pérez de Lara / Raíces.

 

Mercedes de la Garza. Doctora en historia por la UNAM. Investigadora del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (UNAM), con especialidad en historia y religión mayas.

 

Garza C., Mercedes de la, “Chaac, la sacralidad del agua”, Arqueología Mexicana, núm. 96, pp. 35-39.

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Dioses de la lluvia